La excusa escribiente

Pido disculpas por mi hemorragia escribana
pero es la neurosis de haber nacido libre
porque me enseñaron a leer y a escribir
Pido disculpas por esta convulsión taquigráfica,
la tos cerebral
que angustiosa pringa papeles y monitores de nieve.
La tristeza que bucea por mi sangre
como una ballena en un carguero
para ser despellejada, vendida a cachos y acabar
en botes de tratamientos de belleza,
en sopas con aditivos de campos
de concentración.
Pido disculpas,
porque es mi grifo afónico,
la manera egoísta de saltar a la vista,
el fogueo, del náufrago,
la botella, con este mensaje,
varada en la costa de Chile:
-Pido disculpas. 

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