I Si desde la lejanía no consigo distinguir el azul del verde, si es todo un bulto de cosechas amorfas, de espinillas pasajísticas, y luego evolucionan en nada. Somos una materia que hace ruido. Mucho ruido y da vueltas dentro de una jaula para lápices. Soy, si no distingo la mano de tu recuerdo. La bolsa de una aspiradora que traga la ácara información de la existencia. II Ni siquiera, una foto, un ordenador podrá centrifugar la fe, expirar la alejandrina necesidad. III Ponga la máquina en una máquina para descifrar mi cerebro, los matices que ve a través de la pantalla en un centro de investigación de Zurich; pero, los colores no existen. La muerte de las sensaciones, de la humanidad. sin constatar el cuerpo de huesos y mollejas, eso, es lo que me apena. Qué se extermine la empatía y asistamos impasibles al desangramiento de la natura. Si no se respeta a la mujer; sinónimo de selva, de glaciar, de mar, de atmósfera, seremos una especie en...