martes, 23 de abril de 2019

Homenaje a la docencia

Los niños del aula han conocido a un poeta.
El poeta que no es un marciano, aunque  su forma de expresar es aritmética.
Ellos con sus ojos han oído
la tergiversación de la frase.
La poeta sin "ufo"
que les ha narrado la escalera de Lorca.
Y otros bártulos del oficio.
El ojo de buey de nuestro platillo
que mira a la ciudad desde una "butacanclaje".
Y llueve neones desde la azotea.
Con la necesidad de gritar a la luz.
El rugido del motor de la música.
La poeta y los niños.
En un cuadrado de universo.
Con la imperiosa enseñanza
que los libere de los ataques alienígenas.
Para inventar palabras
que salven al mundo
de las personas sin corazón
con la capa-cidad del desconocimiento.

La poeta con su traje de tres cabezas.

Dedicado a  Jose Sanchis Mezquita por su gran labor. Y a todas las personas que siguen la senda de la enseñanza y la escritura.

lunes, 22 de abril de 2019

Burguer paper

El negocio fue tan fácil
como decir que aquellas hamburguesas
eran especiales.
Encarecer su precio por la cara
a 9 euros la unidad.
De carne picada de cerdo y de ternera.

Fue tan elocuente como cobrar por lo común
una barbaridad imberbe.
Amontonar palabras con grasa.
Del sustantivo amor.
Con el vehículo del verbo.
En una mezcladora industrial
con el aliciente de una fórmula secreta.
Y vegetales cultivados
con estiércol biográfico.
Mezclar, picar, emulsionar, triturar
majar, moler, crear una croqueta perfecta.
Y enseñar bellas fotos
de animales en el campo verde.
El producto de masas inodoro.
De consumo rápido resto con.
Una hamburguesa normal
con un precio desorbitado.
Y una tapa de pan tan deliciosa...

Y vender el ágape en un local
de cinco estrellas con el anuncio
del libro del año.

"La revelación de la poesía".

Credo

Crecí al amparo
de una educación "archibeata".
Me enseñaron a amar al prójimo
indistintamente
Y soy capaz capataz
de compartir el pan de mi cuerpo.
No siento ningún serrucho
que coarte la libertad
del sujeto pasivo.
Es tan fácil hacer feliz
que nos complicamos en un pez segundo
a vapulear al externo.
En una sábana de Superman
y manchas de pecado
tan evidentes, que por amar
en polifonía no voy a avergonzar.
Ellas en el coro,
monjil extenuación del momento,
cantaban "amad y seréis amadas.
Compartid y multiplicidad"

Mientras voy a regir el predicado
de las ínfimas lecciones.
Acariciar animales.
Comer con las manos.
Sentir tu sexo.

Otro día de rain sin Prince.

He visto un gato encima de una maleta.
Y he leído la biografía de María Zambrano.
Cuatro días de asedio, de encierro a causa
de una adversa meteorología.
Dan para muchos fenómenos.
Que si pescan almas, adoptando poses o pises...
Qué si un señor muerto revivió con Google.
Que ru bín.
Que so de tabla.
Que loi de leído.
Y tú en la efervescencia
Y el moco en la laringe.
Has consumido un número par de días
en trabajos tediosos.
Silencio sepulcral como diría el poeta de zarzillo.
Con el pijama de Primark pidiendo el sol a pan.
Y celebrando tu derrocamiento.
De árbol billar
en agujero
con la bola blanca dando brasa
a un arco iris ausente
en el gris perpetuo de esta borrasca gallinácea.
Has descansado.
Te hacía falta...
Como un animal de hibernación.
Y has escrito un  poemario.


domingo, 21 de abril de 2019

Fuera de servicio

Cofrade pendiente subes ocho pisos
de tirachinas, con el ascensor maltrecho.
En una escalada de rellanos
con macetas
amorfas y una ventana
que hipócrita se abre a un híbrido de tapia.
Y cielo.
Con el aire comprimido.
Y el asma como un conejo maldito

haciendo Pascua a mi respiración
de tic.

Uno piensa que el amor  es sublime.
Qué no agota el peldaño
Y que el oxígeno caerá en una hoja traviesa
a taponar la boca, la cara, el cuello.
Qué  un octavo sin ascensor
es una excursión
al campo.

Y que volar se queda como un despropósito
de abeja.
Cuesta tanto el clímax
de la ascensión  a la guarida.
Qué mejor quedarse arriba con las cigüeñas.
Y aprendamos a amar
que bajar, también, cansa.
Y creo que merecemos la probabilidad
de respetar y aprender de las roturas mecánicas.


viernes, 19 de abril de 2019

Reseña de Revista de Letras por el crítico literario Jesús Cárdenas

http://revistadeletras.net/lluisa-llado-conexion-wislawa/


La mujer silla.

El cielo anida en una botella  de humo,
esta noche simplificada por la lluvia
que ludópata sacia
los bebederos a su antojo.

En esta  silla con los pies y las manos,
en la exposición trágica de que soy esta silla
propiamente.
El aire se deja respirar.
Y parece una nube la lejanía
de este paraje. De ciudad fornificada.
De luna vómito.
De querer soltar y arder bajo el lienzo
cosido de la hoja que rezuma
en los charcos cantarines.
Se muere la gente.
Se escribe y se amputa la peligrosa tarea
de la inmovilidad de los que reposan.
Bajo este volcán
de lava-bala, trance-trenza,
cobijo de hormigas.
Con los  miembros
de madera atada al hierro de sus clavos.
Y observar el ave insomne
que nada en esta tormenta de disfagia.
Como un sacrificio poético de fruta
en los naranjos de plástico.
Y en esta silla insigne: tablero y trono.
De la ansiedad que mi cuerpo explora
con el entumecimiento del árbol
de la mujer que
s
a
n
g
r
a
en una silla incapaz.