Deja que el verbo respire, y deja que la poesía penetre en tu narrativa, estimado.

El poeta, estimado, hace de las hortalizas
un buen mejunje
y él no puede en su estructura
hacer bases sólidas
porque lo más probable cuando usted la pise
será nube, niebla, aire de boca.
en yustaposición a la prosa, el pilar
que tantas cátedras de mar
sostienen..

En la masilla y el sudor
el poeta trabaja como Sisifo en una gasolinera,
cena hormigas
y se peina con una concha que lleva pequeños agujeros
capaces de ser pendientes, en mujeres 
de cola de pescado.

Es así, mi mundo cariño, en magia voy bregando
entre oleajes y nada es lo que parece.

Existen monstruos latiendo en noches de insomnio
y somos los seguidores de lo que para muchos se considera locura,
pero, de toda esta ficción
libre o presa de verso,
mi lengua hurgando,
mi mano asida,
mi ojo hilado al suyo,
es verdadera,
no sé, estimado,
decir estrella, manto, cobre o cordura,
no soy,  la prosa en donde el verbo,
la sintaxis, no van haciendo cabriolas
en un molde que combate las deformidades.

Somos entes irreales
fumando un cigarrillo.

Calma, ira, yodo, aleta, arrecife y sol.

Mi mundo in urbanizable.
Intenta amarlo y llegarás a mi corazón.


Náyades o sirenas- Waterhouse

Comentarios

Entradas populares de este blog

El tiralíneas de plomo por Jorge Ortiz Robla.

Reseña de "Hasta dónde el daño" de Fer Gutiérrez

Reseña "Sombrero de nubes" de Arantxa Esteban