Preámbulo.

I

Hola, me llamo María.
Y tengo collares colgados
en las alcayatas de las paredes.

II

Rafa,  un día preguntó:

-Él, ha entrado en tu casa.

-No.

-Pues, hasta que no entre en tu casa, no abrirás la puerta de tu corazón.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El tiralíneas de plomo por Jorge Ortiz Robla.

Reseña de "Hasta dónde el daño" de Fer Gutiérrez

Reseña "Sombrero de nubes" de Arantxa Esteban