Viaje a Irlanda: Las mil y una puertas
Bienvenidos a este Edén, la ciudad de las mil puertas.
La naranja simboliza Castellón,
mi casa, la Albufera,
que anega el ansia
y huele a estambre.
Luego descubrirás la puerta roja,
el infierno más redentor, la procesionaria
que a tus alas de cera...No sé dónde se ubica,
pero tiene más cancelas
que un huerto en una penitenciaría.
La amarilla, sin duda, es Mallorca,
arenisca de cadmio,
saliva de brea.
Paseo de infancias
mientras el sol se acuesta bajo un toldo
de montañas.
La turquesa, bendito Mediterráneo,
que navego como una ola en un vaso.
"Baleària" abre su corazón de metal
a esta extranjera con permiso de versos.
Delfines, peces voladores
y demasiadas bolsas de plástico.
La negra, mal agüero,
es mi sepulcro. No la abráis aún.
Que mis puertas son hermanas,
y son arcilla, alquitrán, arroz de pescado.
En esta casa dublinesa
de puerta verde esmeralda.
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