Dis-ocurrencias

Como un talismán
que protege mi cuenta: 1, 2, 3, 4, 5.
Él se ha encomendado
a mi persona como
un santo protector.
Una cápsula de penicilina.
La codera de un participante de Croosfit.

Yo no sé si la misiva
la redactó un grupito
de querubines o teleoperadores.
O un grupo parlamentario.
Facebook protege con su ala divina
me guía
y spam dice
y spam muere.

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