miércoles, 13 de mayo de 2015

La aceptación como liberación para hallar el camino.

Dicen que la realidad virtual
tiene tres colores,
y aún con el intento de desgranar
desconozco cual será
el sentimiento de la piel que recubre mis costillas cuando le vea;
tal vez el vaso
se haya evaporado
y las escamas lloradas
harán que el río no vuelva,
o tal vez la lluvia
mojará nuestras escafandras
y la rutina del sólo somos amigos, 
pero no pueden vivir lejos
del manzano al otro peral
como cada cabello de trigo,
armará el mecano
sin avión de rescate.

La tercera aterciopelada
la guardo dentro de una bolsa de tul
que lleva escrita
cada una de las palabras
que por obra y milagro
de la imprenta
leen ojos mutilados
de otros labios.

Para qué voy a engañar la respiración de los bronquios,
y hacer ilusiones vanas.

Sienta tu posadera de arco
y busca la flecha de Cupido
en otro bar de carretera.

Que ser transparente
a su corazón 
ya no merece más caballitos de mar
ahorcados.










2 comentarios:

  1. Eso de empezar a caminar, liberados del pasado, me parece utópico, aceptación incluida.

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  2. Julito me gusta encontarte por mi cohete volador. Tampoco, me lo creo yo, pero queda bonito. Todos somos parte de nuestro pasado.

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