El niño muro come uvas y melón.

Notar la desnudez
devorada de cada grieta
igual que la silicona
ahoga la fisura
de un mármol de cocina.

Así, la taza,
ve vida que condena
piel con pulpa.

Atravesado, pues,
como una manzana
por el pico pájaro.

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