Abono en primera fila.

Perdone Amor mío

que ni con la nariz tapón o nada,
la boca de serrín  hasta las comisuras.

Los pies, yunques de ventiladores.
Ojo plasma y voz estéreo.

Perdone amor mío
que siendo aparato o credo
no puedo olvidar las rutas
que regatas hicieron.

Como el estreno de una primavera,
las rebajas de todos los paraguas

en otoño.

Amor mío, perdone,
por desear ser monte
sobre centro comercial.

Perdone amor mío
que olvidar a rampas se puede.
Cambiar el menaje,
sacudir las mantas,
y llevar chubasquero de abril
por si las moscas llueven.

El ardor de estómago en sexo,
la soledad gata de mis pensamientos,
sólo una pecera vestida de cama
y yo naranja sacudiendo branquias.

Perdone, si le tengo preso en poema,

si le llamo Amor mío.

sin ser de nadie.



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