Entradas

Sonajero.

Viaja dentro del caparazón de una tortuga. ¿Sabes qué es esto? T  u    r     b      u      l e n   c  i   a     s.

Sin título.

Poemas antiguos. Y ahora sé de lo que hablaba el poeta, un dique, la ficción, la milésima de segundo. El eco en la  cara interna de la costilla; el astrónomo visitador de pupilas. Ahora sí, que arrastra el cisne al canto, el color de la ropa de los niños. En este elixir que se desborda rojo, en hierro candente, en pastel dulce de coco. Ahora, sí, sé lo que es el amor.

La diferencia de años luz y ochos horas de avión.

En la distancia he aprendido a mesurar con cautela. ¿Qué es un hemisferio, comparado con la galaxia? ¿Qué es el recuerdo? Más que oscilación n n n n n n n eterna dentro de un planeta cerebral en transmisión constante, ooooooooooooooonda, señallllllllllllllllll de repetición, que me impide borrarle de mi memoria. Igual que la muerte de una estrella que ya no existe y aún...................................................................................te llega su luz.

Palabrería.

No es fácil decir a una persona que no la amas, que tal vez con un trato de mercancía e identidad propia, un poco de tiempo. La lenteja, sobre el algodón húmedo hubiese germinado un hilo de poliéster.

No exit.

Hay personas que de sus desgracias escriben novelas, supongo que de eso los clásicos germinaron su viaje a Ítaca. En los aeropuertos los bolsillos están surtidos de cacahuetes y los pasillos vitrificados con la terminología  de cabezas de buitre.

Airexpresstothemworld.

I Me muevo por la terminal como una amazona y facturar el equipaje  garantiza la ligereza de la comparsa. Puedo detenerme frente a la máquina de los refrescos y hurgar con mi uña de níquel rojo en tarros de Channel o Lauder. II Atravesada mi sombra por pasajeros destino a Bremen, y miro en el móvil, las últimas noticias de los Refugiados. Y el dolor amorata un golpe bajo mi mandíbula. La escoria de mirar hacia el otro lado. Sentarnos en los asientos de pasillo pensando que en caso de siniestro la compuerta de salida será la salvación. III Los guardas cachean abuelas con la dentadura postiza en los controles mientras va a pié por la carretera el contrabando humano. La fábrica de la poesía incapaz de salvar a las palomas.

Bitácora mallorquina.

Imagen
Vuelan faisanes a contracorriente  observando en cola de rata que vuelan las ánades hacia tierra adentro. Chaperos lucen en celo gaviota sus torneados músculos y en la andadura esquivo un oleaje carnívoro que come imágenes y empiezo a caminar a la paralela al contorno en eco de germanos de California y un azul tan intenso que mi sangre es Mediterráneo. Ando por guetos alejados de catálogos inmobiliarios y entre los sones  y el timbal se revienta todo en chinos que con ojos mirando al ramiro sorben el cigarro en reyerta de aguas sucias. Me gusta esa vida, la decadencia de un casco urbano sin retorno, las esquinas coloreadas en mestizaje y venas haciendo planeta. Y en este envoltorio de anuncio de desodorante pienso que harás en este instante al otro lado de la naranja; mientras mi reflejo se confunde en todos los escaparates que me vieron hace décadas y salen a nubes a tropel en un archivo, con filamentos de cobre porque no dejo de pensar ...