Combustión
Tal vez, lejos de las hogueras
de las vanidades,
mi refugio sea el campaniforme sonido,
el lomo verde de esta horizontalidad.
Exigimos tanta efervescencia
a la luz solar de la noche
que aquí, en esta piedra, bien pudiera ser
una lar para el sacrificio.
Los tronos pétreos en el océano
ahogan a cualquiera que vaya de estrella.
Los calamares se revuelven.
Las medusas no disponen
de la cronología del oleaje.
Qué poco tiempo para el fuego,
que con su crepitar consume
la lealtad entre leños y astillas.
Tal vez, lejos del mar,
una encuentre los barcos
que oculten las intenciones,
por muchas puestas en escena:
el fuego es el fuego
y se necesitan muchos grados
para fundir el hierro y la verdad.
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