viernes, 29 de enero de 2016

El roblema.

En un comedor
puede nacer un roble,
el problema será con sus ramas,
el problema,
las raíces perforarán el terrazo y el plafón
siendo un amorfo ser
con tentáculos.

¿Qué hacer en tal caso?
¿Cómo poder calibrar el volumen de las obviadas?

Imagina un sofá de tres plazas en un baño,
pues, con un árbol
podemos enfrentarnos a un tremendo problema.

Crecerá con la hojarasca
y su tronco competirá con el pilar que sostiene al tercer piso.

¿Se atrevería a talar a semejante obra de la naturaleza?

Prefiero demoler la paredes
para que beba del mar,
que abra la copa
hacia la galaxia
hasta desbordar el eco de un problema,
matemático algunos aumentan de volumen verde
igual que un sentimiento de odio, de amor.

El roble es un sueño, y los sueños no existen
se construyen.

Llénate de pájaros, escucha la sinfonía
de los insectos, que purgan túneles en tu herramienta.

Un roble no puede vivir en una cárcel.

El problema, soy yo.


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