domingo, 26 de octubre de 2014

Heroína.

He de deciros
que sin resentimiento
en la vida las cosas
tienen el lugar
el aparcamiento en correspondencia
a la medida
de amores de sillas de ruedas
aguardando el milagro
a que anden
los maniquies
en medio de la noche.
Todo lo que te he podido
dar quizás sea mendiga alianza
una limosna
el pan duro para el famélico sexual
que a oscuros
confunde el rostro de amante
la ame-batracio microscopio
Esta porción de llanura.
para una náufraga
que siente en este momento
la mordedura de sus zapatos
como una gran gesta, años narcotizada
por los fantasmas del pasado
y un botón que quedó
al alcance de los necesitados
de gloria.
Mi padre me enseñó
a dar gracias al enemigo
a tender el brazo al lisiado de alma
él creer que si honesto era el fruto
que más daba abrir
boquetes en todas las alcantarillas
a aceptar las aguas claras y las sucias
y salir victoriosa de todas las afrentas
con las pestañas descoloridas
por el llanto
ese día que vi mis hijos clavados en macetas de claveles.
Y no quejarse
por mucho
que esta noche me duelan
las tetas.
Y no olvidar
que soy poeta
y Guerrera.
Lluïsa Lladó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario