Pesadumbre
Esta opresión que asfixia
mientras lo charcos atrapan
tus botas.
Lluvia de ciudad, patinaje artístico
por las fachadas de los edificios
que destiñen de gris el cemento.
Yo quisiera cruzar las avenidas
igual que un puente hacia tu desconsuelo
y golpear con rabia
las aldabas de los portales,
anunciando mi llegada,
romper todas las columnas
y abrazar el árbol que nació de mi vientre.
Nacaradas, las calles
se inundan de una acuosa melancolía.
Aprendiste a llorar en silencio,
como un disco rayado
que gira mil vueltas
y nunca llega a casa.
Te quitas los calcetines mojados de tristeza.
Guardas cerca del calor
tu ropa calada de noche.
Mañana serás el fantasma
que respira, a pesar del castigo.
Un gato de autopista.
Un diente roto en una pelea.
Ll.Ll.
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