El desarrollo y su colateralidad

 Si las paredes hablaran, con el vértigo

del azulejo nazarí achicando a los muros.

Sé que las palabras de la niñez

descubrirían paraguas de tréboles.

Las plantas sumisas a su corro 

y el terrazo que guarda el troquel de las huellas

de las leyes del crecimiento.

En este lugar, los patios simbolizan el edén a pies del horno.

Con sus canales de aire, hervideros de la infancia, y hoy el núcleo

de todos aquellos que volaron

con la salamandra y sus secuaces.


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