lunes, 20 de junio de 2016

Ahoguerra.

Despertar, volver a sentir la sangre en emoliente
quitar el hechizo purgando mi garganta con romero
y prender hierbas sin identificar
para usarlas como estropajo
arañando besos, huellas digitales, lava, fluido, semen, caricias.

Y sentirse una serpiente
que pare su propia piel,
para improvisar unos viejos zapatos
con los dedos de aguja de palmera,
con la tela de noche,
con el sutil encanto de la dureza.

Y levantarme,
como un reina victoriosa
sobre un mandril de cadáveres.

Gritar que la muerte
me acompaña en mi cruzada, y ser templaria
de un destino inmóvido, cruel saga,
de mi propio exterminio.
La muerte del poeta
con sus aladas cosas.

Y levantarme,
y sonreír mar,
y verter la espuma de una rabia.

Duelen las costillas,
y mi hígado
no cabe en una bota.

Así, con los cortes suturados, y un ojo perdido
en la riada.

Me levanto, sí, combatiente,
furiosa,
mágica.
asesina cruel despiadada de todo lo que ha deseado ser hiedra
en las paredes.

Me sumerjo del caldero,
de los ecos,
de la basura del vertido.

Claudica el corazón
y vamos a la guerra porque morir quiero por todos vosotros.

Juana de Arco de saldo, sin armas,
con los pies mullidos de tanta piedra
la resurrección de entre los muertos.

Vuelvo a respirar.
Vuelvo a ser libre.

http://65.media.tumblr.com/48b9e8b5c5628da680aebc45321f4c32/tumblr_mnkiwbIGrA1qfijmro1_1280.jpg


No hay comentarios:

Publicar un comentario