domingo, 31 de agosto de 2014

Cenicero hecho con sellos usados. (Te envío mi abrazo virtual)

I

No supe del amor
cuando en mi regazo
moraba.

Lo tenía como hilo de teca,
fideos chinos que saciaban el alma.

Pero era tan grande,
que sólo como una montaña
lo descubrí
cuando mi tren había marchado.

Desde el horizonte.
De puntas sobre una piedra.

II

Él me devoraba
como el fuego al papel
en un rulo de cigarro.

Decía:

Perdona.

III

E igual que la hoja triturada,
seca lodo
del tabaco
me incendió
hasta restar la ceniza
de mis deshechos.

IV

Qué coño me hiciste,
para aliviar esta zona cero
entre mis dos extremidades femeninas.

Por qué llegaste a mi bosque
y luego pirómano
calmabas mi sed,
agua.

V

Pasan los collares de los días
y el acertijo del lago 
embarranca en tantos puntos
en el signo interrogativo de tu oficio.

VI

Me decía al oído
con esos labios que son tristeza trasvertida
de máscara.

Perdóname.

El virus hizo mella
y mis manos fueron membranas,
aletas,
me trasformó en delfín.

VII

Di que hoy no es hoy,
que en la distancia
mi voz escribe
en acuarelas de humo de Ducados.

Estamos lejos, y yo, necia.
Nunca fui conocedora
que tú, perdóname,

estuviste conmigo.

VIII

Perdóname: una jaula
no puede amar
a un pájaro.

Y errantes empezamos
a manchar de posos de café
los mapas de guías,
cada uno
con una caja de mago
imposible salir indemne
del truco de las espadas.

XIX

Toma te doy un abrazo de vigilia
sé que vendrá bien,
igual que una chaqueta
sobre los hombres en la primera brisa de septiembre.

Malditos aniversarios.

Mi cuerpo está lejos.
mi corazón está con vosotros.

X

Sellos estampas,
sobre postales abiertas
sin nada, de por medio ,que encerrara el secreto;

con la foto linda
de una rotonda
llena de farolas
y un niño esculpido estatua.

Perdón amé.

sábado, 30 de agosto de 2014

Cuadernos de Wislawa

En mi bitácora de Wislawa, sucesos relevantes ajenos me conectan a ella. Siempre Wislawa. En la tertulia semanal se saca a la luz la siguiente antología: Poesía femenina española (1939-1950) de Carmen Conde. Barcelona : Bruguera, 1967. donde de la larga lista destacan Carmen Conde y Gloria Fuertes. Se hace un balance al azar con dos poemas que podrían definir el estilo de dicho libro. Tal vez en la época actual no tiene relevancia un libro que suponga la recopilación de unos poemas, pero en nuestro país seguía la dictadura de Franco, mientras el mundo vivía cambios importantes. E indudablemente en una sociedad que estigmatizaba a la mujer a sus labores en todos los sentidos era un gesto heróico. Los poemas seleccionados son uno de corte clásico de Pino Ojeda y un poema de Maria Beneyto Cuñat (Valencia, 1925 - ibíd., 15 de marzo de 2011 ), que fue una de las poetas más veteranas de la Comunidad Valenciana y que presenta rasgos dentro de un lirismo comedido del metalenguaje actual. Confronté dicha poesía con la que casualmente y en el mismo año, 1967, publica Wislawa Szymborka en el libro Qué alegría más grande o Mil alegrías, un encanto (Sto pociech ) donde humaniza seres mitológicos y les otorga el don de la duda y la retórica siempre presente en su obra o narra escenas controvertidas como la del poema Noticias del hospital, con una versatilidad y un desenfado lejano de los temas que quizás se desarrollaban en otras eras: sentimentales, soles, flores y lunas . En esa época el comunismo se consolida de un modo radical en Polonia , aunque es bien cierto que Cracovia se mantiene con uno de los niveles más altos de religiosidad, similares a los de España, estando presente lo bíblico.
Sin duda, su estilo es masculino y filosofal. Pero con un lenguaje, que nunca me cansaré de repetir, accesible y con caricatura.

Segundo paso de las conexiones indirectas pero que me ayudan aún más a conocer lo escrito en paralelo. O acaso temían nuestras congéneres a profanar figuras como Tarsio o Casandra. O simplemente había años luz de madurez poética. Siempre Wislawa.


Parada, prosigo mi viaje, un estudio que para mí es un éxtasis.

viernes, 29 de agosto de 2014

Esto no es un poema.

I

Me pide un poema de treinta palabras.

Poema por treinta.

II

Qué es lo que buscas.

Te lo he dicho con la franqueza
de la etapa de una vida archivada,
la rueda ciclista
que se erosionó en pendiente.

No puedo amar.
No me cabe ni un mísero gramo de pluma,
halagada tu insistencia
pero asfixia el embargo del alma.

No soy la misma que conociste, hace...
¿Tres años?

Esa exposición fotográfica emulando a un ángel
es peligrosa. Veo un divismo inusitado
y el dolor de tu última ruptura en tus ojos.

Me has estigmatizado.

En tu narcisismo te colaste colibrí por mi ventana
alacrán de semi ovo
abiertos a la incierta melancolía
de las cadenas.

Un decálogo de instantáneas
de tu barba, de tus gafas polarizadas.
Despertando y hasta en pose desnuda.

Deja de hacer ruido. Si acepté la tregua
por este camino decidido de yoga mueca
de esta paz de medio lado.

Es porque he olvidado y no siento.

Elimina el recuerdo en tu zoom.
Y vuelve con ella.
Te quiere y yo sólo soy poder y registradora
para tus estrategias, deseo estar tranquila
en mi sofá con funda comiendo helado 
y meditar a treinta poemas
de la sencillez.

Stop.
Dirección prohibida.


jueves, 28 de agosto de 2014

Visit Expendeduría Poética.

Poetografas Performaticas no es sólo amor a la poesía. Es mujer Jo Graell, mujeres con estilo y valientes poetas, en un marco incomparable, retro entre bóvedas y algarabía turística se cuece arte y sangre que impulsa la poesía que quieres y debe y es obligada acción al pueblo, a bocajarro, a la calle. Salí extasiada.Y además pude comprobar como un poema es un sueño. Te doy mi poesía, elige tres palabras y tú serás el héroe de mis versos. La acústica y el lugar en pleno cascote centro de la Ciudad Condal. Cada vez que soy testigo de esta bajada de tronos para el mundo, para que la entiendan y a la vez la respeten alucino. Cysko Muñoz con una shirt de Batania (Neorrabioso) acompañado por Silvia (Piano Spoken World), la melodía y humor de un chica también entregada. Música, escenificación y poema en vena. Chic@s es el futuro frente a la frialdad de las pantallas y la jerarquía del pareado. Gracias!!!!!! Gracias Inés Encuentra Martínez y Fran Barba.

Calle Cotoner, 8. Barcelona.



Poema de Poetgrf. nª 2 Dinard.

Y tus ojos pestañean apartando las lágrimas que aún no han brotado, y le echas la culpa a  la cebolla
otra vez. Pobre cebolla culpable de tu desamor, de tu alcoba vacía, cebolla culpable de amores prohibidos y ruines. Malas hortalizas que crecen en un huerto de desesperanza y piedras. 

                                                      Domingo 24/ 08/ 2014.

Sabadell Informa.


Siempre busco mujeres,
que me despeinen,
sabotéen mis sentidos,
tosan clamor hiperexcesivo del tiempo viven,
besen el tronco de un árbol enjuto, ú abarquen en abrazo, seres humanos,
a los que saborear, aplaudir, compartir letra,
alterarse en sus líneas del rostro,
la proyección de unos ojos,
la letra melancólica del poema,
las manos arrugadas de la guerra, ésta donde hartos de tanto hay,
de todo, podrida la virtud del yo, sustituidas las emociones,
por el táctil los dedos sobre lcd, metamorfoseando el ven, pero no cabes ya, el vientre plano de mil imágenes, que escupen las máquinas infernales, la autodestrucción del yo, epíteto alto, por el paria absorbente.

Lluísa Lladó, flor de Arrayán.
Árbol del amor.

Siempre busco mujeres,
que destruyen el hastío del vaso lleno de mediocridad, para hacerlo agua de sinceridad afectuosa, emulsión haga aparte, la no existe, de pura especulación el hoy,
en casi ninguna sonrisa,
salvo, por fortuna, algunas...

Mi Lluísa Lladó,
Flor de Arrayán.
Un mar, que viene, tras otro...
Te quiero mucho hermana pirata.
La doble Ll,
Lluisa Lladó,

Poeta de contrapelo,
fiebre en el vértice,
caricia en el ombligo.

Alonso de Santa Inés;
24 julio 2014.
Gracias,
— con Lluïsa Lladó.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Butterflip

Hoy una mariposa me retó
sobre el acero,
quizás ellas vean tiempos de cambio
donde cada vez los niños
tienen menos montes
y juegan en cabinas insonorizadas.

Posada de descanso sabe de la ironía
hacia los gorriones y las mariposas,
siempre la polilla obesa
y la urraca o el cuervo
son los que revolotean
con sus colas nupciales.

Hubo un entendimiento.

Una señal:
que prosigo el camino adecuado
o quizás mis brazos, mis dedos,
mi extremo carnívoro
le recordaba un tronco de abedul
en un estanque de luces,
hace exactamente doce horas,
el similar entramado
que la vio nacer
en la bahía libélula
y morir

después de libar un corazón de metal
con un sueño cumplido.



Y con mucha honra.

Soy poeta,

desperezo la sábana
con el bostezo automovilístico
cada jornada. 

Despertador que nace embrión
de un móvil hecho en China.

Soy poeta. 

Y andando cruzo la mediana
de uniforme vestida,
abro la barrera del centro comercial.

Y los obedientes zapatos
son mudos caminantes
que sus pies esperan.

Soy Poeta
y despacho calzado:
Uno, dos o tres.

Charol soneto con tiras adjetivas.

Soy Poeta cuadro-cajas,
libero etiquetas
con síndrome de apócope.

Los que usted quiera, señora,
son cómodos o altos.

Como una vida sin suelas
sonrisa y mano tendida.
Soy poeta
asalariada de prole
con horario decadente
y puño en alto almidonado.

Porque señora soy trovador

y vendo botas:

mi mejor poema.

Lluisa Lladó. 

martes, 26 de agosto de 2014

Soberanía mononuclear

Ir de un lugar a otro como un insecto
que huye de la luz
y busca el confort del ruido
del motor de la nevera.


Bajo la vías de los trenes

entre guijarros
la corsaria errante
siempre se equivoca.


II


Cuando la luz tamizada por un éstor ladea,

se conjuga con ese despertar resaca
con agujeros en el pecho
por la lágrimas.

Sobreviviendo a la epilepsia nocturna

con estrellas convulsivas
y ceguera necrológica.

Ayer se fue.

Tenía cuarenta años.
Puta vida de trenes.

III


Podía tirotear al espejo

subir los calcetines
y emprender la huida.

Cerré la cremallera

y repartí besos
a cada uno de los retratos que conforman 
mi vida.

Familia inmóvil

que mira Gioconda
cada vez que salgo por ventana
y cierro la puerta.

Cordones, clavijas, brechas

de un ecosistema corpóreo
en desuso. El ecuador
y siempre con ganas de nacer
multiplicada por ansias.

Espero que no desesperes en tu odisea

cuando veas en el ángulo
y decidas si eliminar la barba
o dejar que la pena se abra a cachos
por tu cara.

Y aquí sigo, Alicia total

detrás de un conejo
que juega en Las Vegas,
rompecorazones de la baraja
que no merece ni un mísero pisotón de calle.

Brindemos por la faz.

Por este o-este,
por Poe, Fuertes y Dante, Wislawa y Rododera,
por una noche de verano
con mangueras a chorro
limpiando aceras
y la oropéndola
rugiendo tras las caras.

Gatas 

escarbando en contenedores,
verde de monte ciudad.

Se vive una vez.


Una puta vez

de vida de trenes.

Lo sabía Cortázar


y la abuela con su nieto

por la Avenida Valencia
que arañaba vida,
raíz que busca tierra.

Tren, tren, tren.


sábado, 23 de agosto de 2014

Los primeros higos.

I

Tomé la piedra,
con mi índice un agujero
y la siembra aguardó tres meses.

II

Vinieron desde Long Island
confiados de topar con el enigma,
realizaron una autopsia con lirios, en vez de bisturí.

Tres meses su cerebro
en una cubeta de agua de rosas
y varias sesiones de magnesio
a fin de tamizar el nombre.

Su cuerpo henchido.
Y nada.

Luego desde la península moscovita
expertos de alta reputación
con lupas al sol
le quemaban los poros.

Habían de sanar la piel de búfalo.
Pero sólo era queso.

Entonces un pardillo de comedones
como el profeta  niño
en una reunión de eruditos.

Lanzó su cóctel molotov
y creyó dar con el diagnóstico.

Ella tiene obsesión
y como el que devuelve el balón al vecino
se quedó tan pancho.

Me han dicho que te doy asco.
Mira al menos ya sientes algo
en esa piedra perpendicular
de tu cabeza.

No. Estuve enamorada,
presa de un conjuro contagioso,
fui del club de élite
de inseguras tras el rastro macho alfa.

Qué se le va hacer,

uno se deprime,
sueña,
come,
vive
y se enamora.

Tú no me conoces,
llenaste de paja tus pabellones.

Y nunca viste más que tu ambición.

Tendía la mano iguana
y mordías constantemente el chat.

Sabes escribo de lo que sale del higonoclasta,

Por cierto,
la higuera pare
y tú y yo
no somos  nadie.

Y se fueron felices
todos los científicos 
y comieron salchichas
con ketchup.

Colorín,
colorado 
este cuento se ha acabado.











viernes, 22 de agosto de 2014

1987

El espejo sólo ve cejas depiladas, amorfas y asépticas.
Corría el año 1987, "Huelga" esa era la consigna;
una palabra nitroglicerina
que estalla en la radial de nuestro pechos.


Sí, porque fui otra colina que estuvo sentada
en la Avenida Alejandro Rosselló
esperando el alud de las cargas policiales.


Huelgas estudiantiles que no temíamos a nada
delante del ministerio de cultura en la Plaza de los Geranios:

-Somos las flores del mal
reivindicando derechos
a voz pústula.


Luego aparecían hermanos
de otros colectivos que querían poseer derechos humanos.


Nos abrazábamos, eran gente que amaba a gente de su mismo sexo
y que se unían a la hoguera.

Sí, yo enfrenté a galope por una ciudad sitiada.
Corría el año 1987.

Sólo cejas depiladas y torsos con cerumen en efecto retardado.

Mengua libertaria a golpe de porra y gas (no existían las pelotas de goma)
sin gatillo maullado de perder cada día
un niño en el bosque de la represión.

Lluïsa Lladó.

jueves, 21 de agosto de 2014

Musarañas.

Con una sonrisa
una bendice el día tras el Fairy
y una lavadora que acaba
de desayunar estampados campo.

Sin Muso, se puede vivir, sí, resistir,

miras absorta los pechos
y ellos como anteojos yacen muertos.

Te sobrepones

con una mano que se posa sobre el vientre 
y un vacío evacuado
a la salida de emergencias del olvido.

Sin Muso, se puede resistir.


Con el abismo cierras los ojos

y no padeces nada.

Y respiras y él se ha ido.


Buscas en los cajones,

en las cartas jamás escritas,
en una montura de pasta
y hasta en una plato que no tuvo regreso.

Escarbas en el mueble arañando la madera,

te cuelgas por las cortinas y estiras tu cola, 
sin Muso como sin dueño,

i no passa res. 


Beberé hasta el colapso

leche de soja
para llenar el agujero.

Y como un alíen inofensivo

liberada de su cinismo
iniciaré la búsqueda para el re-tiro.

No tengo Muso.

Tampoco lo busco.

No se está mal sin él, una se siente más ligera,

adelgazas, abres boca al viento
y duermes sin ventilador.

Se fue, no lo eché.


Muso vuela, vuela.

Sobrevuela.

Qué no se acaba


el mundo.



II



Las Vegas, en un bar de moscas de carretera

entra una rubia descomunal,
allí un pobre Diablo
toma su tercera cerveza caliente.

Ella huele a jazmín,

le besa,
él acaba de ser abducido,
sin sangre
será el Muso.

Es la supervivencia.












Veinte de agosto.



La palmera nos servía de parasol
y las botellas obedientes
eran casadas con cada uno de sus tapones.

Me llamaba la atención el verde con una limonada
con extracto de saúco. Y un corcho
que parecía un cohete espacial
a punto de volar al farolillo.

A veces la vida.
Es eso.
Y nada más.

Una tarde de agosto con insectos llovizna,
poemas rompe puertas, caras que abren cielo
y unos cipreses 
                       aguardando 
                                        el otoño





martes, 19 de agosto de 2014

Cuadernos de Wislawa.

A medida que descubro el cosmos Wislawa  Szymborska descubro a una mujer académica de una sencillez inusitada, que mantuvo su vida privada alejada de la poética.Qué también se desarrolló en el mundo de la ilustración en sus primeras publicaciones. Reniega de sus dos primeras obras por sus connotaciones políticas, quizás se volvió políticamente correcta con los años y en su tercer y más conocido libro es donde ella ha hallado un estilo que la caracterizará hasta el Nobel. Fumadora, poco amiga de los viajes, es a través de la mente, su filosofía existencial ( a ella tampoco le gustó que se la etiquetara de existencialista ) con un sentido del humor rozando el sarcasmo; crea un estilo de poesía que hoy aún sorprende con figuras míticas, esa indivisibilidad del cielo y la tierra,y otras manifestaciones metafísicas con conceptos coloquiales. Sólo recordar una de sus frases:

Mis señas personales
son el entusiasmo
y la desesperación.

Sé que es el inicio de mi sencillo estudio, un islote del camino de islas hasta llegar al continente. Pero para entender a Wislawa y su obra hay que ser médium, la rata que roe el conocimiento por todos los flancos.

Ojo de buey.

Sentada devorando
mi hamburguesa preferida de pescado,
observo un niño de ojo estrábico
y un padre montaña.

Que le enseña el principio de todos los tiempos,
del burdo capitalismo:

Dar un duro por un sueño.

Ojeo un diario y mis ojos miopes
observan unos ojos de océano
que emergen de un rostro infantil,

rubia tez ucraniana,
pueblo errante como el palestino,
como el kurdo, como las minorías cristianas
en las líneas del mapa Google.

Selva y enfermedades de ojales, con miradas oblicuas,
legañosas o presas de la locura.

Ojos cerrados, abiertos,
trémulos, bizcos, ciegos,
con glaucoma y secos sin llanto
cuando el corazón es una huida de noche.

Esos ojos de pavo. Porque no se trata
de la salvación de las almas,
es el control de la mente
a través de los libros.

De leyes insulsas que esconde el gas para el invierno,
el control de los cultivos del opio,
la descendencia de una raza.

El hombre pudo con los dinosaurios gracias a sus ojos, lentes que inventaron las lenguas de fuego,
la rueda con forma ocular
y que es capaz de decapitar córneas
por monedas de ojos.

Y pienso en esta vida
de perdidas extravagancias
y montañas pisoteadas por peces ojos 
en busca de un refugio.

La paz no tiene ojos.

¿Y la justicia?

El hombre los arranca.
Somos lo que vemos.
Y vemos lo que somos.

No me gusta lo que veo,
ojalá pueda mi voz no ser tuerta.

Basta ya de guerras ojoviles. Del ojo por ojo.

Abanicos.


III

Y ahora resulta que si digo rana,
caballo, monopatín, rueda,
relinche, mango, piña o mesa.

Resulta que el agua
es rana,
y la rana estanque.

Casualidades y nada más.

IV

Ten fe de ti mismo
para mí, tú no eres un mono,
somos todos monólogos
que se fotografían  en grupo
como en un circo de estrellas.
Voy a tomar la carpa
y cerrarla con un nudo.

La tiraré lejos,
cerca de una grieta subterránea,
allí dicen es el infierno
y moran todas las memas
que creyeron que un día fueron amadas.

V

-Sayonara.

Dijo
con acento francés.

VI

Sacarías preguntó:
-Si me ves con una mujer
que vas a sentir.

El lunes os hubiese carbonizado
a ambos con un lanzallamas.

Nace la ira.

El miércoles caí en tristeza,
mi autoestima rondaba la sequía.

Pensaba, qué tendrá ella
que no tenga yo.

Muere inferioridad.

El domingo te felicité,
pude comprender que
uno no retiene ni la imagen.

Y verte los dientes en alba
para mí, fue una dicha.

Resucita renovada.








domingo, 17 de agosto de 2014

De lo que se come se cría.

VII

La enfermedad, la guerra, la hambruna, la muerte.

Son guerreras y femeninas.

No fue Eva y ni su manzana.

Fueron los pesticidas.
Los pesticidas
que dan lugar a las malformaciones
y no los libros sagrados.

El cultivo que da enfermedades,
que crea guerras por su control
igual que una peste extendida.

No van en caballo,
el diablo va sobre ruedas.

Y se llaman transgénicos
en los tarros infantiles.

El origen del río

  I

Como una semilla
envuelta en confitura,
en varias infinitas.

Es así la granada.

Uno piensa que el único fruto permanece,
más no sabe que está creada por mil ojos.


II

Él repetía que  no era digna de su espada
y aprovechando el portazo,
ella la asía para el inicio frenético
de un baile que duraba hasta la noche.

Luego, al oír sus pasos de ogro
subiendo por la escalera caracol
la colocaba en el mismo ángulo
de su altar de cosas dignas.

Ese hombre, me hablaba de dignidad
haciéndome sentir menos que un objeto,
una cucaracha que recorría los azulejos
a punto de ser pisada.

No me gustan las armas,
ella en mis manos fue una muñeca,
no me gustan los filos
ni la empuñadura.

Son mentiras que cortan los dedos.

Cala Ratjada.

Dedicado a Rosario Raro:

De niña siempre quise ser barco,
subía a la azotea
y de puntas
estiraba las sábanas de las vecinas.

Anudaba sus esquinas
en mis nudillos
esperando que arreciara el viento.

Así es el amor,
una brisa lo suficiente fuerte
para que un sólo trozo de lino
sea la vela.

Me ponía delante del mirador
bajos las cuerdas y las pinzas,
de nada servía que hinchara los pómulos.

Tenía que aguardar
que la Serra de Tramuntana cumpliera el sueño,
el sueño de las Islas Albatros.

Lluïsa LLadó. Cala Ratjada.