domingo, 23 de febrero de 2014

DI VAGA CIÓN

Y a pesar de la campaña 
con sonrisa perfecta
y voz modulada:
la quiso,
a pesar de lanzar cuarenta infamias,
embadurnar de merengue
y dejarla atada a las puertas del hormiguero,

estudio psicológico
por raciones
vendido a los conocedores de su verdad,
pero, la otra.

A pesar de los pesares,
es imposible fingir esos besos
que eran erupciones cutáneas

Eduardo reniega hasta del pasillo 
que vende el desodorante de ella.

Dormir piedra a pierna,
dar una mano,
compartir,
tapar con mantas,
desprenderse del jersey
para que no tuviese frío,

a pesar de los pesares
de su pesar y el suyo,
voz ondulada como un eco lavanda,
recitando ópera
bajo una ducha
que se asemeja a la nave
del encuentro de la tercera fase.

La mejor muestra:
un electrodoméstico con forma de libro
que ahora escribe sentado sin temor
con sus antivirus para que no enferme
y un word para que de fe de su victoria.

A pesar de la pesa que yo sepa
es una muestra
y lo demás vergüenza
de emparentar con las pulgas.

Yo sé que la quiso
aunque diga que aborrece su histriónica.


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