jueves, 5 de diciembre de 2013

LOKDOS VERSUS LLADÓ


  • Marcela he amado a este hombre con los dedos cortados en el contenedor Enterprise buscado un recuerdo comestible que vorágine me llene de él. Pero con mi caña revuelvo las bolsas y en el hueco de una manzana sólo una receta de farmacia y un anillo de fontanero como casorio de esta nave.
    Maria mi anatomía es de aire, me nace una mujer de tanto en tanto que quiere llevar otro cuerpo a la cama. Luego se esfuma, y solo estoy yo y un hueco enorme, con la forma de mi hombre. Yo tomo la distancia entre los pies, mis manos se arrastran como pezuñas a gatas, sobre cada huella, y me rompen, me rompen en finas laminas con mi rostro y el suyo, en los retrasos de una mañana a lo lejos
    Acaso no has visto mi espalda arañada por su sorna, la ironía de arrancar alas de mosca en vez de pétalos cómo en un tarot evolutivo dando respuesta a que él cada día apaga una bombilla de camino a la oscuridad.
    Yo no tengo espaldas Maria, pero mi cintura es un circo para sus manos eléctricas, mi boca una bandera en la frontera de algún libro. Sabes lo que se siente 
    Sí ,he bebido de ello, y la locura se ha enquistado en cada fruto con forma de letra-pico, pero en mi copa sólo hay ardillas disecadas sin ojos que acabaran siendo la estola de una madura adinerada nuez. Sabes de mis manos nacen brochas blancas pero él reniega del cosmos, y en su tormento no cabe ni un ápice de clemencia.
    Yo sólo quiero alguna noche morar un infierno que engendre mis cenizas y los de él en la misma amnesia.

    María yo en cambio solo busco fecundar un cielo, que albergue mis huesos y los de él, con las mismas nubes..


2 comentarios:

  1. Letras preciosas y a la vez desconcertantes, aunque rebosantes de plástica belleza.
    Me han gustado.
    ( Con tu permiso )...Seguiré leyéndote...
    Saludos.

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