viernes, 11 de mayo de 2018

Láser

Te has fijado como un pelapatatas
monda un melocotón.
Lo despelleja a tacos
y lo reduce a momentos
que unidos fueron el todo melómano.

Reducida belleza
la de tentar el haber al ser
de asfixiar la pupila
en el reducto diminuto
para no amanecer en topo carbonizado.

El deseo doméstico.
El freno sin ruedas
que ningún circuito
desacelera.

Si este corazón te llama.
Y las piernas de trapo
agonizan en el estante.
De las que las fobias
acicalan con ácaros.

Y guardo el frenesí
en un pijama polar.

Y libero la pena de un salto.
En una colcha sin estrellas.

Por eso repito:
Mi vida es una mierda.

Si tú me hubieses amado.
Y yo no hubiera resultado tan egoísta.

Aquí en círculo.
Anillas.
Y el olor reflejo
de tus manos sobre mi espalda.

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