martes, 29 de enero de 2013

CLASE DE GEOGRAFÍA

Hay días que se siente perdida,
el cristal que fugaz saltó
de lo que antes
era un vaso.

Y se detiene
ante el desierto,
no ve solo arena.

Allí la lagartija
sonríe
y la palmera
es el plumero que limpia
el estante.

Gobi de curry
y de azafrán.

Ramas aceituna
y un huracán
que llena su mirada
de fantasías.

Han intentado barrerlo
pero al abrir la ventana
él entra
por las ranuras,
viste de polvo
las formas,
el mobiliario
y las conjuntivas.

Y  tiñe de oro
la piel.

Él dice que su comportamiento
ha cambiado,
la tierra seca
mojada
muda
en pantano
en albufera.

Con ranas
y libélulas
en el montículo de Venus.

Ella es Nilo.

Y él un afluente
que cubrió de polen su cuerpo.

Cuantas veces ha notado la saliva de otra boca,
la barba que pincha
la mejilla ya besada.

Lo esquiva de su mirada
cuando amaneció su cortex
en otra marea.

Ella es Nilo.

Egipcia manera
de humedades
en el rostro del hombre que ama
y que escarcha
en el cuerpo de otra desembocadura.

Nilo,
Gobi
y Boreal.


FRUTAS DEL BOSQUE






Prostíbulo de carretera.

El corpiño la ahoga en un suspiro:
cuerpo sin alma,
moradas las muñecas
reposan en la vitrina.

Y el humo del incensario
juega por la fosas;
trasportándola
a los brazos de una madre.

Un tubo por falda.


Los párpados sellados por la silicona
rememoran
la melodía del viejo gramófono
en la mansión encantada.

Stilettos rojos:
tacón de acero,
arañan el parquet.

Cuero negro
y el látigo
igual que la enredadera de antaño
se abraza a la silueta

Arrodillaté ante mí
bebe el veneno
que te coloca
para complacer
al cliente.

Dominatrix de una sociedad de consumo.

El ventilador no para de voltear.

Atmósfera lúgubre,
carmín mal cosido
y costuras cedidas.

Recuerda...

Ella también fue niña...

Hasta que la sombra
la robó hacinada
al olvido.

Prostíbulo de carretera.

martes, 22 de enero de 2013

LIBIO NO ES LO MISMO QUE LIBIDO

Tarde de melancolía vestida
con traje de luces.

Rejonea con su mantón
de grana
las mariposas espantadas
en un enjambre.

Crecerá la aloe vera
abierta
porque quiere
ser flor.

Cerrará la persiana su cobardía
cuando la cafetera
se sirva caliente
en la boca
de una taza.

Y vendrás al encuentro
derrotado
sin escudo.

Recuerdo tu rostro
como la hoja falta de agua
desembolsabas la compra
y  un suspiro,
habló...
Esa menestra
será devorada
por otro.

Y tú, la colocabas sin orden
en acto de rebeldía.

Recuerda el pacto:
manos arriba
y sin móvil.

Salimos de caza juntos
y deslumbramos
las águilas,
los almendros,
el olivo despeinado
y la tiza
reencarnada
amante.

Lo intentamos:
Escribir el cielo con la luz de un foco.
Dibujar en la arena con un soplete.
Respirar dentro del cubo de la basura.
Y nadar con delfines en el aire.

Nuestro amor,
cariño mío,
es fraternal.

Que hablen la plañideras
y lloren las cebollas
por nosotros.

Tu y yo
lo sabemos.

Las hogueras
se cuecen en otros pucheros.

Así
que sin libido
y con mimosa
escribo
en tus muslos
con mi boli de propaganda:
Gracias compañero.

Al limón
a la lima
le falta un tequila.
                                                  Lluisa lladó.










jueves, 17 de enero de 2013

UN IGLÚ EL SUPERMERCADO.

Cuando la hacen sentir
una peladura de plátano
puesta al revés.

La mondadura de una mandarina
que quiso ser culebra
y se rompió
en un puzzle.

Frutero de cera,
silicona
y brillo de aerosol.

Ser mordida
y salir del metro
llamado
Paraíso.

Devorada por el moho
y alguna lombriz
imperceptible.


Descongelada
en el pasillo de ultramarinos
junto a los guisantes empaquetados.

Él había escrito una nota de despedida
en la lista de la compra
entre la botella de aguardiente
de Chavela,
que en paz descanse
y un litro de gaseosa.

La abandonó
con el carro metálico
repleto
de lágrimas-panecillo
sin mortadela
y con mortaja.

Entre los compradores compulsivos
y las ofertas
yacía un tres por dos
con papiroflexia
de rótulos rojos
y salida de emergencia
en letreros verde.

Un taxi  esperaba
y trémula
buscó la megafonía
que anunciara
su regreso.

Basta una bolsa de cinco céntimos
para transportar
un corazón a rodajas
y el alma envasada
al vacío.

Olvidó la tarjeta de puntos
y la Visa
denegada
en el datáfono
de unos ojos.

Salir al párking
sin compra
en vendimia de dudas
y en la señal con una ardilla.

Aguardar en silencio
alguna sombra de su percha masculina.

Preguntar a los vigilantes
con la boca cosida.

Junto a las neveras de perecederos
un charco
friega
con mocho,
una chica.

Es mi cuerpo desintegrado.

Una precio ha cambiado
de estantería.

Y unos niños lloran ante las golosinas
mientras la puerta mecánica
no deja de aplaudir.

El adiós.

Hoy el hipermercado
cerró
por desahucio.

La olvidó
y olvidó
que era la mujer de hielo
y con su calor
y desaires
la fundió
en una mancha
con forma
de hucha.

martes, 15 de enero de 2013

PATATAS BRAVAS

Una hora a las tres
concebí el desamor
de tanto ser tren
en una estación
sin reloj.


Y romero siendo mata
iluminar
la linterna-solapa
de tu americana
rusa.


Sabes...
Me gusta la trigonometría,
no tiene límite
el campo
magnético.

Ni vallas
ni palos
de bastos !

Reina de los mares
del surcar
en olas de sábanas
desconjuntadas.

Sostén verde
con calzón turquesa.

Me volviste a estafar
y acabé colgada
con la pinza
del chino
en forma de camiseta
manchada
de lejía.

Olvidame tú
que yo no puedo.
            (Miguel Bosé)

Me vuelvo lavanda
en tus brazos
y liliácea
te pinto
la piel del perfume.

Te amo
y lo sabes
y me besas
con forma de cartón de leche
esparcida blancura
en el suelo rojo.

Y huele
y la bebo,
lácteo suero de Morfeo.

Amar a dos hombres
es delito según
Sor Antonia,
entonces
por que ellas
aman tantas
a uno solo.

Me envuelvo
y cierro los ojos.

Como la col
cocinada,
el pétalo
cuando se duerme
de noche.

Ron y Ginebra.
Sal y azúcar.
Blanco y negro.
Terraza y sótano.

Coca Cola,
sacarina,
gris
y balcón.



viernes, 11 de enero de 2013

INSURRECCIÓN

Cuando la luna
es el pozo de la lluvia
de los ojos.

La pupila de una niña
en la nave
de un suburbio de Brooklyn
se troca
en un punto seguido,
la esfera
de un pilar
llamado "i".

Cuando el terror
se apodera
y ya de manzana
no soporta
ni la presión de las manos.

Pues se ahoga
como la flama
metida en un vaso
de cine.

Los ojos del miedo
son la piel que muda
de ángel
a serpiente.

Y la niña
corre
por los pasillos-pánico
mientras él
rompe sus cabellos
con saña.

Ella vive con su expectro,
cada vez que abre el horno
nota el vaho
de su boca.

Cuando la nevera
abre su párpado
y el frío
de sus uñas
se clava
en la mejilla.

Vive
con el motor de la batidora
como las correas
que sujetaban
el ascensor
que las llevaba
al ático.

Donde germinaba blancura
y moría.

Para resucitar entre los muertos
en el quinto piso.

En el ojo de buey de una lavadora.

viernes, 4 de enero de 2013

HA-MACA PERSA.

Enamorada
delegas la almohada más pequeña.

Plegable
nido
empotrada
doble
litera
y con púas de fakir.

Enamorada de tu colchón vicoelástico:
un molde de  pastelina.
Mi cuerpo se asemeja
al botón de una nube
en el cielo.

Pero el de muelles
habla
conciertos de violín
en la noche.

Y con la espuma
me tapas la boca
esa de hocico
de puma es.

Enamorada
y dormilando
con despertares 
en la balsa
de uno de látex.

Me arrebataste la almohada grande
para dormir 
sobre un cojín
de sofá.

Deja de conquistas
en la telaraña del somier,
enquista tu cuerpo
y amemonos encima
de la alfombrilla del aseo.

Dejemos la cámara
como un sándwich
de sábanas,
bajeras
y mantas de terciopelo.

En el silencio:
el sepulcro.

Todos
separados
cohabitando
en edredones de porcelana.

Turca
redonda
Kamasutra
individual
clínica
y mortuoria.



                     Lluïsa Lladó.




miércoles, 2 de enero de 2013

EL CONGELADOR MICROONDAS

Cuando era niña
siempre estuve enamorada
del muñeco de nieve.

Le miraba desde la cúspide del abeto
y veía como la zanahoria
le brillaba en la noche
sin respiración.

Salía en la penumbra nocturna
y ataba una bufanda
en su cuello-alabastro.

Mis familiares desaprobaban
mi amor enfermizo.
Arrastraba su cuerpo albino
a la morada
hasta que la chimenea
lo fulminaba
en un charco seminal.

Muñeco de nieve
y  Papa Noel:
el dulce de chocolate
abrigado
con gabardina plateada,
que desnudo
es hueco
y sin cara.

Te añoro.

Y en un placentero "revival"
sumerjo el hielo
en el café ébano
de mi vaso.

Pues las apareciencias engañan
y aún quedan quemaduras
de tu gelidez
en mi piel.

Hombre-luna
y labios mentirosos
ven a morar
al jardín.

I like
tu silueta en la noche
observando,
asomada
en la ventana.
sin ropa.
                           Lluïsa Lladó.



E-PISTOLA.

Estimado amigo
me levanté con resaca
de tu ironía
de sal gorda.

Deja ya mi libertad
salir
de tu coche negro
de tu carrete de fotos.

Paquidernista
siempre con amuleto en la maneta
y las mismas poses en todas las postales
Navideñas.

Agotada sin batería
por la helada
de la lluvia meteórica
de mensajes
de mujeres
que piensan que yaces solo
en el olivo
y apoyas tu pezcuezo de ganso
en mi vientre.

Amigos
con un alto precio,
ser...
Tu mango del destornillador,
la empuñadora del serrucho
y la funda de las tijeras.

Deja de sobreprotegerme
y no tengas pavor
que él sea mejor amante

Quedaté
con tu ristra
con tu colección de muñequeras lindas,
deja en libertad
esta esperanza
que hay amores que matan
pero amigos que son esposas,
que cuelgan
en las llaves
de los carceleros.

Deja respirar los pendientes de mis pulmones
y que mis zapatos bailen en otros pies.

Si me amas como persona
deja que mi barca navegue en su mar
aunque me atemorices
con un Titanic de faraones.

                                                    Lluïsa Lladó.