miércoles, 13 de marzo de 2013

LA CONDESA DESCALZA.(Cal-zen-tines)

Mi historia con los calcetines
empieza por la colada.

Siempre se desparejan
angustiados  
y perdidos
en el cajón desastre.

Los mezclo de color,
texturas
y fantasías.

Resignada
quiero
del olvido
casarlos.

Para que luzcan en mis pies
de noble descalza.

Con alguna hebra,
pelusas,
o agujereado
duerme alguno
en el fondo
de mi cama.

Y acaban como
arenques al sol
encima
de la secadora.

Nunca fui fiel
a las formas,
y mi regla
en el amor
no existe.

Por eso sin calibrar
danzan
los calcetines
en anarquía total

Uno anda desnudo.

El otro trajeado.

Y el otro...ignoro
su paradero

La hombría
de ser flácida
arruga
se torna
al ser vestida
por mi lechosos
cinco dedos
caminante
de vías férreas.

Ellos quieres ser libres.

Como su ama de llaves.

                        Lluïsa Lladó.

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