miércoles, 27 de diciembre de 2017

Dragón cojo

Te sacaron de la oscuridad
con un foco
cómo si fueras una cucaracha.
De tu agujero con un palo.
O unas pinzas.
No recuerdo bien el trance
de laboratorio...
Luego te daban volteretas
dentro de un bote de espárragos.
Para que el mareo
encandilara lo suficiente.
Hasta que el alfiler
te abría los ojos entre espasmos.
Y hubieras preferido una borrachera en la calle.
Y vomitar encima de tu vestido rosa.
Qué acabar siendo un botón negro
de un disecado taxidermista de insectos.
Dar agua al sediento.
Debería tener su castigo
cuando una vez transcurrido el tiempo
no eres más que la colección plagiada
del que hace daño con sus tijeras y formol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario