martes, 17 de julio de 2012

PESADILLA

Madre, abrazadme.
Un sueño vino a visitarme de madrugada,
forzaron la puerta.

Argentina, Damasco, Palestina, España,...

Unos enmascarados con pasamontañas
les arrastraron al centro
de la nada,
del exterminio,
efímeros se desintegraron,
pero, restos de sus versos
yacieron en las cenizas
de un volcán humano.

Versos que son palabras en el viento
y florecen
en cada primavera,
en cada ser universal
que se atreve a pasar
el umbral,
la aduana,
la fontera de la libertad
con su lectura
por los siglos de los siglos.

Y ahora madre abrazadme que tengo miedo,
veo sus linternas
y escucho el ladrido de los perros furiosos.
Amén.

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