sábado, 23 de junio de 2018

Trampilla

Cómo un pájaro
cantar puede en la jaula
si su cuerpo es el de un niño
que no distingue a la muerte del juego.

Qué aberración
puede soportar la inocencia
en alambre.

Si los ojos no conocen más que el camino
de vuelta a los principios
de los que hablan de libertad presa
de la infancia rifada
como alimañas del proletariado.

Meter niños en jaulas.
Como el que caza gorriones.
Meter carne en el microondas.
Para comerse las tripas.

En qué mundo vivimos.
Dime, en qué nos estamos transformando.

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