martes, 8 de mayo de 2018

La soledad galleta

En el poso.
Desmenuzada galleta.
La que asume su rectángulo.
Y el aire descompone.
Así es la soledad
de lo último que queda debajo

de todos sus antecesores.

Con aroma de canela.
Y los bordes de olas sin surfing.
Te ablandas con la lluvia.
Te aniquilas en el sucedáneo lácteo.
Y notas tu cuerpo
de arena ante la soluble melodía
de un vaso, acompañamiento
de cámara.
De los que lloran la distancia
cada noche en un respiro
de intentar calentar
las zonas aún secas
de la inundación de los seres desnudos.

Me gustaría amar cerca.
Y alejar lo "in-amable".
Sentir lo que amo
y liberar al amo.
Dormir con lo amado
y que el amado me amase.

Pero los niños han crecido.
Y mi amor no me ama.

Y me quedo en el fracaso nocturno
de una canción de hospital.
Con la última galleta
sacada del pantano.
Rota humedad.
En una cama. Donde mi estómago
acaba de engullir lo único
que me acompaña esta medianoche.


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