sábado, 3 de marzo de 2018

Desesperacción

Cuando salió la depreciación
las aves se...

En la lista de la compra
los besos estaban descartados
y la lluvia evitaba tropezar
con su caballeriza andante.

Vuelve la herradura a invertir su sonrisa.
Las habitaciones con puertas cerradas.
La televisión muy alta
para evitar escuchar el latido de los corazones.
Las normas. El tiroteo del reloj
cronometrando los pasillos.
Gnomos de gotas de sangre.
Hervido de tenazas,
asfixia de la pasión de los cuervos.

Las puertas cerradas.
La imposibilidad.
El tedio.
Y unas ganas de huir
hacia las cataratas
a bañar esta mancha de pintura
y bucear entre los adjetivos
que en hoguera descifrarán
la fórmula secreta de la indiferencia.

La una de la madrugada.
Cruzando con los bajos del pantalón sumergidos.

La sintaxis de coches ausentes.
Ni las ratas pasean a esta hora,
momento colmillo,
rasguño mercurio,

estatua decapitada,
sombra,
aguja sin hilo.
Bazofia.

Las a.
As col.
Loc a.
Aca ro.
Col a.
Al col.
Co.
La.

No hay comentarios:

Publicar un comentario