martes, 7 de noviembre de 2017

Esthorninos

I

Los invocaba, cómo un bien necesario.

II


Tarde dominical, y el estruendo
fue de violines descorazonados.

III

La ventana entreabierta anunció su llegada,
algarabía de trinos,
ensordecedora banda de pájaros
que colmaron de bienestar
esa parte intederminada del ánima.

Los estorninos habían aterrizado.

Por fin el invierno
consentido, había hecho
acto de presencia.

El invierno de impuntualidad.
Los estorninos, orgía de formas
proclamando su bienvenida.

IV

En el Mediterráneo, de mi infancia
los estorninos preceden al frío.

Este año ha sido angosto.
El calor nauseabundo
no les avisaba del retorno.

En Praga, son los cuervos
los que avistan las nieves.

Me lo afirmó él. Yo no lo sé.

Lo importante es que han arribado.
Y tengo la paz del moribundo.

Porque echo de menos
la infancia esthornina de los pájaros.



2 comentarios:

  1. El moribundo, más desasosiego que paz. Y no lo digo yo, que lo dice Pessoa.

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  2. Un abrazo Julio. Gracias por tu apoyo incondicional.

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