domingo, 27 de agosto de 2017

Simone ou est?

Las hembras poetas no somos muñecas recortables, a nosotras se nos han adjudicado por decreto el patetismo de las sirenas y otras locuciones latinas, se nos ha negado la entrada a la disco y tenemos que alardear con mayores piruetas. Que si me pongo de luna. Que si el zafiro me parte. Que si debemos membrillo. No puedes ser la muerta en la obra, pues, el menester acorde a nuestras precedentes femeninas es llenarnos la boca de capullos y abonar con flores nuestros poemas. Cuando somos guerra y nos hicieron creer que las princesas riman con vertedero. Hasta cuándo de encadenar el verso y decir que el combate no entiende al pulso. Escritoras que con cola de pez fueron la cena a tantos siglos de silencio. Ladro y escribo. Mi oficio es el poeta para el hambre, cuál es el suyo...

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