domingo, 3 de julio de 2016

Versículo trece. Qué la ironía nos salve de la locura.

Lo que jode realmente
que al morir
ya no podré seguir escribiendo
por ello hago saber a las autoridades
que realicen lo pertinente
para el auxilio de la población poeta.

Me ofrezco voluntaria
y entrego mi cuerpo a la antología,
no somos, pues, los poetas un mercado de logaritmos
que en vez de cifras
usan caracteres 

Lo que jode sobremanera
que cuando muera no habrá más poemas de mi sangre.
Puncen tejido, radiografíen mi cerebro, tomen muestras de orina
para la creación a la imagen y semejanza.
Extraigan un bocado de carne
e inventen la posibilidad
de que una computadora
pueda ejercer el arte.

Lo que jode un número indeterminado
es que ya no exista el poema
a pesar de que ello
implique que no valga ni un puñado de sal
pero seré, en otra, el pensamiento
lo que jode porque vivir
lo que se dice vida y jodienda hace tiempo que.

P.D. Qué lo acabe el robot clocado.

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