jueves, 28 de enero de 2016

Mi poema por un ...

Y si fuera cierto que la llama es azul en su detonación,
que atravesar el camposanto de estos años intermitentes,
que ya sin querer, a nuestro modo envejecemos.

Que no sé si en su anatomía de burla motora
lo de bote era una tapia o una lancha cacofonía.

Y si algo tan diminuto como una sémola
fue lo suficiente para que sus ojos
limpiaran la vidriera
que tanto años
ha sido opaca por los baratos de cosas
desorganizadas en desvanes de apatía.

Qué puedo exclamar
en silencio lo mucho que os amo, 
pero, en la calle, peca en un desnudo del Renacimiento
que debe ser tullido con la sábana de los tendederos.

La felicidad de entendimiento emigra.
Las nubes desconocen echar raíces.
Las calles tienen historias, y cada candelabro
dispone de mallas de luz que rompen.

Y ver como florece la calabaza sobre su torso,
cabalgo, con la esencia de la ruda
y bailo, sí, sobre las imágenes acontecidas
en espejos de ventanas al sexo.

Y si fuera un pata de letra.
Un punto de mariquita,
Y amara...lo suficiente, pues, para crear el fuego sólo basta una chispa.

Godiva que con el pelo rasurado por la daga 
arrastra su caballo muerto por la ciudad, arañando
cada pórtico.

Descubierta de usted.
En dilatación.
Las pupilas no engañan.

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