domingo, 29 de noviembre de 2015

Quierotosis.



Si levanto el flequillo descarado aparece 
un ogro que mira desde su púlpito,
él, crápula de vida, anhela
tomar el mando del castillo cutáneo.

No es tímido, es atleta que crece silencioso
en disciplina. Si lo ignoro, clama 
un mal agudo y el maquillaje lo ahoga.

Esta lesión que compite con mi tez,
sabe que ahora no tengo tiempo para morirme,
y por ello, ha escogido un formato ilusorio.
Dos crioterapias y una operación con láser
que permitieron descubrir el olor
de la carne frita
no han sido suficiente para extraer
esta seta venenosa que adherida
a mi corteza de conífera,
peca corrupta,
eje de moho,
sal de putas,
que me mata topo a topo,
lenta tipografía
muda,
como el lamido de la noche al día.

Ya has llegado al hueso.
¿qué quieres de mí?
¿Acaso eres un amor imposible,
que estira su mano Romeo
y quiere abrir regata en esta tierra de mujer?

Eres un tercer ojo, en la línea horizontal
de mis cejas, sabes, tus células
son extrañas al palpito de mi corazón.

¿Por qué duele tanto, sacar lo vivo muerto?

Ahora, que no hay playas 
y los pulpos duermen con el color de la gamuza.

Eres una alga en mi oceleona.
Archipliego, gonolito, paleodermis, aspirazón de modernidad.

La luna del infierno,
que come carne de poeta.

Inquisición.

Mortificación hasta la carta de ajuste.





sábado, 28 de noviembre de 2015

Los elegidos van a la arena.

Cuando era niña pasé el calvario,
no porque fuese a un colegio de hábito,
sino por mi manera de asir el lapicero, que
era, considerada una anarquía a tantos siglos 
de ignorancia.

Lo prendía como un garrote, y sin embargo, mi caligrafía
"pluscuamperfecta" coronaba al milímetro
las cuartillas. 

Dos imágenes de lo bueno y lo malo,
expuesta propaganda extremista
de la corrección y del revolucionario.

Supongo que decir mierda en un poema
no es correcto,
no es viscosa la palabra,
es simplemente unas vocales o consonantes
que reorganizadas en sindicatos
toman la forma de una geografía: Mérida.

Benditos apóstoles
que nos enseñan la duplicidad.
Escribía con una maestría inaudita,
pero, no cogía bien el útil.

Condenada a transcribir en lápiz,
el bolígrafo se inventó para los sumisos
de origen.

La sarna, y las broncas del estilo
de esta niña con pose de hija del diablo,
no sabe hacer las cosas como el resto,
rara,
extraña,
peculiar,
limitada,
exclusiva,
marciana,
insurrecta,
maleducada
y boliche.


Aprendí, no os quepa duda, luego en la calle
volví a ser un oso panda expuesto
contra las normas.

Ayer me sentí como esa petarda vapuleada
en público, soy consciente de mis carencias
e hice trampa, un lindo vaso de agua en un microondas
explotando delante del hocico.

Las listillas siempre serán diana de recriminación;
las cojas que usan palos de naranjo
para correr a la meta, exterminadas.

Aprenderé aunque me cueste una tendinitis en el codo,
ayer ya supe que el atajo conduce al pozo de los cocodrilos
que no pían la melodía de Chopin.

Otra vez esta maldición de no ser estadística,
de ser ese 1% que se va a la mierda.

Visión de poeta con temporalidad de siglos,
pero, que para dibujar mesas, no sirve.

Kk...

viernes, 27 de noviembre de 2015

17 años sin Gloria Fuertes.

Gloria Fuertes.
      ANTES.
Antes
intenté iniciarte en esto
de liberarte de lo otro.
Quise imponerte un sonajero,
darte poder para atraer a los espíritus,
centrarte dentro de mí.

-¡No me des consejos!
-gritabas fuera de ti-.
Ahora,
podría encerrarte en el tarro,
hacerte mi robot,
jugar contigo...
Tienes suerte
nací <antivenganza>
y tan sólo te borro de mi escuela.

Murfiélago.



Sorbo un café aguafuerte
buscando dentro del satélite ocular
aquellos recuerdos de aquella mordedura
que en este noviembre de uñero
por un desagüe de memoria
se filtra hasta con el último trago.

Si ilustrando en un papel un riñón
pudiera recuperar el órgano.
Y pintar el camino
a la artería que cuelga
como un pañuelo de niña en la alambrada
cerca de los bordes del río.

La cañada que parecía un paraguas sin membrana,
los imposibles, en esta tarea de tamizar
la líquida perplejidad por el embudo.

Gustó la trampa para acondicionar 
y el alacrán me besó en la frente;
tengo miedo de lágrimas,
no sé lo que acontece detrás de circunvalar la plaza
con mis dedos, gusanos de mar sobre la espalda desierta, 
la edificación de pirámides
que adora cada uno de sus topos.

Y quedo, como siempre, atrapada a la "incorrespondecia",
ensayada misiva delante del espejo
el expresar que ya no existe la esperanza 
de que tú y yo seamos, velódromo, circo, concurso, sombrero y llave.

Y te miento como un final de mes.
Y se acerca diciembre de paja rota
y llegará la primavera con los trinos del amianto.

Y los viajes.
Y el hueco entre dos sombras chinescas.
El hábito 
de poder contar conmigo.
A pesar de dibujar sonrisas, ojos que me vieron,
mimesis de una vida con recambio de cien hojas,
para un árbol que eres tú para mi bosque
"graffiteando" sueños, no realidades,
por eso me cuesta tanto 
el olvido entre cuadrículas.








jueves, 26 de noviembre de 2015

Bonita.

Quiero hablar en este instante que no tengo día.

De los dibujos
que desde el estómago
nadaban hasta la superficie en forma de grito.

De aquellos garabatos rompiendo el oleaje
la asfixia hasta el borde mismo de la boca
lamiendo prados
de flor
bonita
bonita
bonita
vo
mi
ta.

De qué  sirve la sutileza del puñal con anillo,
el morado de la cara tasación
de una mujer cerámica.

Eleva el mentón como el humo de tu casa incendiada
quiero hablarte en este instante que no tengo día.

De los campos de pajarillos, amapolas y colchones abandonados.
De ellos, la hebra de la rama,
la piedra de la rama de la hebra.
La suciedad de la hebra en la rama con piedra.

¿Ya no tenemos más días?

Por eso con un pié vestido
sin creer en el cuento de los jarrones
de que hay que tragar la espiga
porque detrás de las leyes de pega,
no tenemos día,
ni viene un apuesto dirigente
a ponernos el zapato que nos falta.

Mejor nos quitamos el otro.
Y andamos descalzas
sobre el asfalto con pinchos
para huir desangradas y empezar de cero.

Mañana el uno.



martes, 24 de noviembre de 2015

El poema de los átomos - Bab´ Aziz

Lástima y aprendizaje, el perdón.

Nacimos desnudos
desconocedores de la verdad
sin bandera alguna
ni mano que ocultase nuestras vergüenzas.

Algunos habitan en una dimensión distinta
y se atreven a hacer de un corazón
que late con palabras
a los oídos, una parodia
de tarde sabática entre cervezas.

Nacemos como morimos
sin conocimiento en el último pétalo,
y el poeta
que fue juglar en su arrancada
se ceba porque canta y no es cantante,
se queja y no es mueble,
se enmaraña con la injusticia
y la política lo persigue con mudas de la inestabilidad.

Ponte en mi lugar,
de pié, delante de este micro, llena la página de ariales,
intenta coordinar esta ideología.
Los dioses nunca se sientan,
basan su alas
en el respeto al carpintero
que poda el árbol;
al enfermero que cura la venda
entre la piel y la semilla.

De la postura yoga
que quizá, para otro sea una pose
fácil de ejecutar.

Soy una niña con frío
cuando recito mi poema para vosotros,
y mi voz histriónica
crece como un lago
para callar el eco
que decía
tú no sirves para nada

Así que si hay regimientos, o sombra,
o boca llena de gusanos
capaces de morder el papel de la historia humana
que sepan con resignada dignidad obrera
y  con callo en la garganta
que la poesía
fue antes que el huevo y la gallina.

Universo,
cosmos,
energía.

La capacidad poética de perdonar.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Turquesas.

Las tardes de domingo son ítalas
con la melancolía de la pasta fresca
escoltada por una copa de vino.

Con este repentino cambio de temperatura
donde las madres cobijan
a los niños,
con mantas de regalo
y cruza la acera, la ventisca
que procede del pecho
de las amas de casa
con los abanicos
de bodas para invitados.

Extraño la amistad italiana,
y así lo expreso café
con el té de frutos de cortezas
y las viandas
que viajaban dentro de maletas
destino Iberia.

Parece que fue ayer.
No puedo evitar Moira llorar.
Sabes que del mar siempre me quedé
el de costa
donde la lágrima es caldo
y viven menos peces.

Tú, en cambio, rotunda
me salvabas de tantas interferencias,
del miedo, del estómago vacío,
del tren olvidado
o el avión dispuesto.

Así son los amigos mantas
sobre las articulaciones
reproches en  la solapa
y la magia de una vida
que siempre me aleja de los que más quiero.

Ti voglio bene.
Ti voglio bene.
Ti voglio bene.

Grazie.

Per tutta la vita.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Carta desde los disturbios.

De escuela militar procedemos
donde el somier carecía de colchón, y el aprendizaje cáscara
de cuerpos infantiles
sobre alambre (creed amigor mío)
dejó marcas romboides
dentro del corazón y el músculo trapecio.

El dolor nos enseñó que las espuelas eran estrellas
y que el abandono
era un juego al que debíamos estar habituados.

Y ahora, que he comprendido el idioma del naufrago,
que he descifrado la oreja de burro del librepensamiento,
y he visto el ego volando de la mano del libro
como un zepelín germano
anunciando desastre.

Amigor coge la mano fuerte
antes de que caiga al abismo
de los agujeros de estas paredes,
aprieta la cuerda y dibuja con tu yema sol
las marcas de aquellas parrillas
que quemaron la inocencia.

Salva a esta polichinela
borrando la lágrima tatuada de henna, sana gansa cuentista
de animal de feria
hecha sólo para los domingos.

Ahora que he entendido, en este jeroglífico de mañana,
el significado de vivir el fragmento
sólo te solicitaré en recurso un hilo.

Por favor, cuando me vaya
de este lar que me ha permitido tener voz, luz,
brazos, piernas, ombligo y parir hijos.

Recoge como un barrendero de mieles
todos mis poemas, como un tesoro de niña
que son todos a la medida de tu eje.

Por favor, hombre ángel y demonio, haz una pira.

Quiero que ardan amontonadas las flores del bien,
que sean energía, extinguida llama de lo que será mi existencia.

Amigor mío, volar.


Acuarelas.

I

No hay mayor dicha que saberte a mi lado
en la presencia
que crece en forma de tisana
purgante de estos días
más que neón fueron tizna
de separación y guerra.

II

No me cuentes que has hecho.
Ni cuantas flores has deshojado,
mi almendra siempre fue tuya.

III

Sin calzoncillos me das la bienvenida
y ya sabes que en esta lujuria
lejos de menguar la luna crece
extraviando las bragas con facilidad.

IV

He recitado un poema para una persona
y perdiendo he ganado.

Qué más da la envoltura,
pues, subir a la cima no interesa
a esta pequeña madeja de hilo
que cose y despacio acaricia.

Que todo sin nada
más que tu cuerpo anidando huecos
para cobijar el recuerdo vivo
de ti, hecho carne
sin la necesidad de marchar juntos.

V


No quiero palacios,
ni siquiera estaciones
donde paren trenes de vinilo.

Me basta un perfil a contraluz,
tu lengua golondrina
asomando timidez.
La fuerza maremoto de la roca
contra la verdad elocuente
de una existencia
donde la poesía no entiende de cometas,
me quedo con mi mano
sobre la tuya.

Con tus niñas y ese ungüento de "koko",
con la variación de tu péndulo,
feligresía de Micerinos.

Los gatos de manchas y rayas.
El frío hervidero
con un volcán
que ha restado fuerzas
pero que ha llenado de lava
los labios, el sexo y todo mi sistema analógico.

Te amo sencillez.
Humildad,
destino,
respeto.

Eterna seré tuya
cual poema concha a su criatura.

Gracias amigor mío.




viernes, 20 de noviembre de 2015

Espora de Miller.




La promesa del incumplimiento de no leer tu palabra
en el rebobinado de la canción
del color orégano.


Inevitable empresa
siendo lo más hermoso
que mi olfato ha conocido
de delfín-cotización.

Por eso deseo
quemar la córnea
al mirarte.

Enterrar la lengua ínsula
y los oídos taponar
con algodón egipcio
para no verte sin verte
ni amarte en condición
desalmada.

Este temblor acuático
de pestaña,
de hipocampo,
de hierba
con la ansia de contar las cañas
que faltan para abrir
estos brazos-paraguas
del encuentro con la muerte.

Tal vez, hubiese sido mejor
ser una mancha de café
en una página del listín amarillo,
entre apellidos numéricos
o en un barreño remojada
con nitratos.


El ensayo ratón
cuando acude al elefante-basílica,
con la evidencia Horacio
de mi enmienda
a mermar el entusiasmo,
a grapar las bocas
y hacer los dedos fantasmagóricos caracoles
para no despertar la yegua
que busca prado entre tu pecho.

Hablaré de tablas de multiplicación
y de la anatomía de los peces.

Me convertiré en un biombo
y la sombra procedente de mi corazón
será la cópula de la tierra con el agua.

Temo al suicidio de mi retina
abalanzada a la comisura.
El desafío catalejo
observando el planeta
de tu ojo.

Te amo lo suficiente para fingir
y saber que es un lúdico
diagrama, la elección neurótica
del turno de una loca,
como el dicho del prender fuego
en congelación absoluta.
Porque doler quema,
sentir ahoga
y yo agoto el aire
de tu mentira piedra
atada a mi pescuezo.

Viendo sin branquias
s
u
m
e
r
g
i
d
a
en raíz de junco. O-fe-lía.


Ojo de pavo.

Dónde está el valor de escribir
una letra y una foto,
una letra y dos fotos,
una letra y tres fotos.

No fabrico muebles a medida
de la periferia del desnudo,
así que, en el letargo después del océano
el consejo de apostillar
(que no me pega)
en un atisbo 
menos social.
Que me hizo sentir velcro, cuño, cola o un cuerpo
artimaña
textil a la exposición mediática
de la estría o la cicatriz sonriente de mi cintura.

Cómo hacer del ritmo el poema:
una letra y una foto,
una letra y dos fotos,
una letra y tres fotos.

Luego en la avenida
comenta uno que le han,
aquel que le dijo,
lo del bicho entredicho y el escarnio.

Ella es poeta de copa y puro.

Bueno, espeso y con la textura del vómito
lanzo una letra y mil fotos.

Ignoro si será la de la Uefa y el puro
si es por la sustancia 
que transporta la vista sin windons
porque lo que se dice fumar, no smoking,
yo, yo, yo prefiero hacer fotos 
y grabar letra de estado.

Mareada de tantos entendidos
lambreados en la sección de percadería del Mercadona,
decido retroceder en el casillero.

Y si en vez de poeta, me hago una, dos, tres fotos.

Cuestión medieval
con escuadra de flota
y carta-habón
por tocamientos a la vagina versicular
del poema
dentro de la imaginación febril
del bastardo.

Voy a mudarme a otro piso,
iré a la métrica
del soneto,

contando con esmero
la sílaba
de una foto y una letra
de dos fotos y una letra
de tres fotos y una letra
en membrana viril.

Y seré escultora de peces.
Performace saca-tetas
en pasillos de ambulatorios
de pacientes con el dolor de la tristeza.

O mejor, callo,
como un ancla de portaviones;
callo,
como las rozaduras anómalas
de dedo en el pié.

Lanzándome al soporte
no me encontraréis nunca,
fabuladores
de las muescas de mi cama
más primogénitas que otra cosa.

Una letra y una foto.
Dos letras y una foto.
Tres letras y una foto.

Fin.









Sangría existencial.

Nacimos los más solidarios del mundo
damos de comer alas de pollo a las palomas,
sentimos el dolor ajeno,
nos confraternamos con todo lo que salga por la televisión:
el ordenador consciente
que vela por nuestra fe y nos hace sentir más tranquilos
con nuestra filosofía
ahorrando la moneda por campaña
en huchas con una boca horizontal.

Somos los más
Qué menos.

No saludamos al vecino porque toca el piano los domingos,
intentamos no dejar pasar la oportunidad
de colarnos en el cine,
películas opuestas a nuestra social red.

Miraremos hacia al otro lado a la señora
que pide limosna
y alborotados entraremos en los ascensores
sin importar el orden de la jerarquía humana

No seas ingenuo, somos los más altruistas,
los abuelos duermen en geriátricos,
quitamos el aparcamiento a la chica novata del coche verde
y lanzamos una patada al perro
que se orinó en nuestro neumático.

Las revoluciones se inventaron para los pobres
y van en esta lancha pilotada por el héroe,
el solidario muñeco de Lot,
porque nosotros episodios casuales
arreglamos el mundo
sin que lo sepa nadie.

Somos los más.
Qué menos.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Mitón-mitín.

Viajo en un vehículo
y dentro de la emisora de radio
un hombre dedal habla:

-Pacto de soluciones
con reparto equitativo
adherencia del estar en trato oportuno
sabiendo de antemano
los órganos pertinentes
azul,verde, cianuro
me importa bien poco vuestra analítica
pero, el voto esbozo de gozo
garantiza pactos excluyentes
de criterios y bancos nuevos
en los bomberos sin parque
por ello ratifico la exhortación
en empleo, ladrillo de hospital, ayudas en Saturno
y así es nuestro programa telúrico
dónde ni yo mismo
sé con certeza lo que acabo de decir.

Bienvenidos a la Poelítica.

martes, 17 de noviembre de 2015

Relativista maternal.

I

La madre se atora
en su discursiva de fogueo,
la presiento feliz.
La gente no comprende
que entre nosotras
no existan abrazos
ni mimos parlantes
y aprovechando
su emblema de serenidad
le comenté
que vivía con tres felinos.

II


Muecas de perplejidad
aliñadas con hastío.
Silencios impares
y un carraspeo
mientras aguardo la bronca
de turno por mi excentricidad.
Ella me soltó como una carrera
en una media de mercado:

-Prefiero que vivas con animales
que te cases en secreto
y vuelvas preñada.

La verdad, que vista así la cosa
con su relatividad celestina
el pacto con el diablo
no ha sido del todo insatisfactorio
para el beneplácito del coliseo.

Fue un aviso.


El rencor no es mi estilo.

Cuando escuché su voz por teléfono,
me quedé como una palmera sin dátiles
y una risa nerviosa
brotaba de mis cuerdas consonantes.

Mientras él comentaba
la teoría de los bares encadenados
dibujaba
con mi dedo índice en la arena 
rallas y manchas.

No entendía su correptivo,
esa forma de imponer la ley de la covivencia
en suelo urbano no edificable.


¿Qué pretendía?

Parecía dentro de la ruina después del terremoto 
que quizás el orgullo
se había fugado con una bailarina contemporánea
y realizaba ejercicios
tirado por el suelo
limpiando baldosas, azulejos, pavimentos asfaltados
y hasta paredes de gotelé, si fuera necesario.

Tal vez pensaba que encontraría a los gatos desquiciados
y anoréxicos. Y quien me conoce de verdad,
sabe...que comen antes los gatos que yo.

Jugaba.
Sí.
Estaba jugando.

Al tirarse el farol
del desbloqueo de washap,
que me enseñaría una hormigonera
especial de trilla cacas felinas
y una nueva web de arena conglomerada
de los tapones de corcho
de las cenas de todas sus novias.

Sí.
Jugando estaba.
Jugaba.

Nunca he sabido jugar al strip-poker
y siempre me deja
con los sentimientos
en pelota picada.



La puerta pendiente se ha cerrado.

Éramos jóvenes
y mi idolatría era exacerbada
a uno de los chicos más listos de la clase.

Aceptada en su grupi-toga,
era una chica desgarbada
de pelo corto,
con ropa holgada de hipermercado
y unas gafas de cristales sin reducir
que parecían 
una mutación cilíndrica;
inmersa en póstulas afirmaciones
de política, religión y posibilidades
de existencia de vida en otras esferas.

Lo único que sentí hacia su persona
fue una admiración absoluta
y la nada más existencialista, por eso,
cuando lo encontré
después de tres décadas,
la decepción fue mayúscula.

Me acerqué vital
a su persona, dispuesta a que me contara
todos sus logros, pero él,
en vez de saludarme se plantó
como un escudo cósmico
su anillo de casado en medio de la cara;
fue como si hubiese visto a María Magdalena satánica
en una plaza pública y le hubiese
pedido la hora.

Su ironía hacia mi persona,
lejos de menguar, fue constante
e irreverente.

Fue inútil, con aires de líder de secta
evadía mi conversación con un sarcasmo
del nivel  máximo de catones.

Era como si fuese un peligro para él, 
claro, me habían crecido las tetas
y una mujer inteligente no corresponde
a la obra ejemplar del Conde Lucanor.

Después de tres intentos fallidos
de conversar como personas adultas.

Literalmente lo mandé a zurcir calcetines,
colchas, manteles, coderas.

A zurcir toda una comanda
de trapos y banderolas.

Rodillas de chándal, y vaqueros en la parte 
de las posaderas.

No me trató bien con su evasiva dialéctica.

Yo no quería follarle.
Yo sólo quería
escuchar
que había hecho en los últimos treinta años.




lunes, 16 de noviembre de 2015

Air.

I

Los estorninos, brújulas aéreas trazando sur,
anudando norte,
en acróbatas nexos de oeste y este.

Bajar del avión y pisar esta pequeña Venecia
que con salubridad acaricia la garganta.

II

En esa misma jornada
presa de la ágora
boceteó un poema,
pero, era demasiado carnívoro
y lo dejó en el tintero
de la lista de espera.

III

Elucubrando la tesis
la vida se traducía
a la imagen desgarrada
de que era un avión estampado
contra una torre gemela.

Los ríos se han secado con el titanio,
los mares andan revueltos
con tanta embarcación meteora.

Ni parcas, ni mechas de cirio.

La vida en el siglo XXI
es un aeroplano bala
tiroteando un edificio de cristales toros.

IV

Por la noche cayeron naves
en casas vacías
que abrieron sus puertas al caos.

Ese día, lo había visionado,
pero la estupidez no resucita
a los muertos.

Y sólo parece un oportuno anuncio
de lavavajillas
en medio de una serie de moda.

Qué limpia las manos
de Poncio
y su club consciente
de la colateralidad del sistema,
de los extremos, el centro civil
ajeno
en la diana.

Un avión de papel
que arde
en manos de niños de leche.

Y amén de que Pilatos está reunido
y no soy más que un flexo voz
sin bombilla.

Rebuznar sirve de ala?




miércoles, 11 de noviembre de 2015

Homeopatía.

Cuándo está convaleciente
siempre la vieja gata
se acurruca 
sobre su pecho, para aliviar el mal del corazón,

Otras encima de sus ovarios
cuando aquejada por la regla
se hincha el vientre
como un globo.

Es homeógata.

Siempre a su vera,
con su calor que no se compra,
mullida como un sueño
de cabeza reposada
sobre un saco
de trigo negro.

El miércoles, ella no acudió.
Fue el macho de mancha nata
en su torso felino
el que se acercó (Él, es un quejicoso
siempre llora)
a sus dorsales
e inexplicablemente
se quedó dormida con un sueño reparador.

Resulta, que él,
también, homeógato.

Y la llenan de mimos
y ternura, los quiere,
y ya no sabe vivir sin ellos.

Piensa en los cachorros,
le gustaban.

Eran muy agradecidos con la vida.

Y muy listos.

Ellos también serán homeógatas.

Espero
que no sean abandonados 
como yo.







martes, 10 de noviembre de 2015

Malta sociedad (Estadística)

Esta semana no ha sido la mejor de su vida.

-Le cortaron la luz.
-Olvidó la compra.
-Perdió las llaves.
-Asesinaron a tres mujeres.
-La regla se adelantó una semana.

Sin duda, las pequeñas desgracias
no pasarán 
a la historia.




Malta conducta (La peste)

En esta dialéctica
es un terceto,
jabalí de monte
come hierba
tira gases
bebe lago con forma de pera.

Un terceto
en la histeria
de la poesía.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Malta sociedad (Suicida)

En una caja de plástico
guarda pinzas del tendedero
de sus 15 mudanzas.

Son un equipo bien avenido
de diferentes etnias
y a veces, alguna
decide abalanzarse
contra la uralita.

El resto 
sonríe
porque el 
luto
está 
prohibido.

Malta sociedad (Consumo)

Sentía la gula.

Demasiado tarde.

Procedente de sus ojos.

Masticaba.

Malta sociedad (B.O.E.)

Han puesto en subasta pública
su promesa:
"No volver a enamorarse"
A bajo precio.

Malta sociedad (Integración)

En el andén
dos mujeres árabes conversan.

De repente, 
un tren            corta         el diálogo.

Vías confrontadas,
camino roto.

Malta sociedad (Vorágine)

La niña 
y los leones.

El león 
y las niñas.

El singular nunca se enamora del plural.

<La discordia del carnicero>

El origen del circo.

Malta sociedad (Cobertura social)

Entraron en el vagón
1
2
3
4
5
6
7...

La más veterana le exclamó a la rezagada.

1
2
3
4
5
6
7....

Siéntate al lado de nosotras.

Siete prostitutas van a trabajar.
La octava parece
una estudiante.


Malta sociedad (Viento)

Tenía envidia
de la tristeza abatida,
de las hojas personificadas
en el fondo de un cubo.

Ella, cuando está taciturna
multiplica sus fuerzas.

Sin reposo la adrenalina y
el cortisol bocetean a un monstruo
dentro de su barriga.

El fuego capaz 
de levantar a 
tres, tres, tres
vacas, vacas, vacas
en peso muerto.

(ahora triste
intenta domarlo, pero, quema)

Malta sociedad (Culpabilidad)

Él les decía
no te vistas
no te peines
no te maquilles
no bailes
como la puta de tu madre.

Se pasaba el día
diciendo a la gente
que su exmujer era una puta,
que menuda puta, su hija.

Ella no quiere salir con hombres
vive escuchando el gallo
de su exmarido con las olas.

Teme parecer la puta
que él tanto replicaba.

Es hora de ser como el resto de las mujeres
no avergonzarse
de la campaña política
de un puto.




Malta sociedad (Copa y puro)

l

En la familia
se asoció al rojo
con el demonio.

II


Vio la botella de ron,
siempre con ese dolor acuestas
que nunca la abandonaba
y tomó el primer sorbo.

El dolor había desaparecido.
Y empezó a beber.

Tenía nueve años.
Y muchas responsabilidades
y un dolor en el pecho
que con licor se ausentaba.

Ser alcohólica
no es garantía de ser una buena esposa,
pero sí, una poeta decadente

No bebe.

Pero parece que tallaron
la copa con la forma de la mano
si la ven con una botella
se piensan que es una vieja
estrella de cine

No bebe.

Sus dos relaciones
la volvieron astenia,
ellos bregaron con una adicta.

La querían a su manera,
la tenían vigilada,
porque un drogadicto
se vuelve listo...


Lleva una semana mala,
el dolor regresó a la casa.

Esta vez
que se quede
lo soportará
aunque la vida se le vaya
de pena.

No tiene miedo
ni dramas
a madurar ese trance
como dice su abuela
porque cuanto más duele
cura.



domingo, 8 de noviembre de 2015

Malta sociedad (Diálogo)

Primera conversación después de meses sin vernos:

A-Cuántas copas te has tomado.
B-No te importa.
A-Has cenado?
B-Tampoco.
    Llevas unos zapatos muy bonitos. Son nuevos?
 
A-No.

Fin de la comunicación amistosa.

Malta sociedad (Paternidad)

Cuando nació su segundo hijo
se fue a su suegra encolerizado y le gritó:

Estará contenta, quería un nieto pelirrojo.
Y ahí lo tiene.

La parturienta con los puntos 
bordó
sus apellidos.

Él se negó,
porque no era suyo
y no era cierto.

Malta sociedad (Educación)

Un día fui al cine
con mis hijas.
Era un film americano
duraba
exactamente dos horas
y cinco minutos.

Las escenas de cama
duraban
dos horas
y el resto cinco minutos.

Mis hijas estaban tranquilas
y yo avergonzada.

Me alegré
que ellas
no estuvieran bajo el yugo de la represión.

Malta sociedad. (Casquería)

Las lápidas no me gustan.

Es una película desagradable.

Cuando muera
ni se os ocurra
meterme en un búcaro de chino.

Esparcid las cenizas
por la sierra y el mar.

Y si queréis venerar mi tumba,
amad a la naturaleza.

Malta sociedad (Equitativa)

Las nuevas opciones de mercado,
son las siguientes.

Las chicas de 25 van con chicos de 25.
Las chicas de 35 van con chicos de 25.
Las chicas de 45 van con chicos de 25.

Las siguientes, las nuevas opciones de mercado.

Ll.Ll.

Malta sociedad.

Y ahora qué?

Alcohol
para desinfectar la herida,
tirar por la borda dos años de terapia,
contonear entre efebos veinteañeros
con camisas de leñador y
barbas que ocultan
aún la pubertad.

Vuelta de los tacones
y dormir en hora despierta.

Manos que abrazan caderas
y un extraño canto
de estornino,
un palomo
y por último los grillos.

Extrañas melodías
de réquiem.





sábado, 7 de noviembre de 2015

Papel, boli en un vagón (Carta)

No sé aún muy bien lo acaecido, un zarpazo me tumbó de la silla, y al levantar mi cabeza...tú, tú, tú, ya no estabas.
 En esos menesteres siempre has sido más fuerte que yo, y que conste que no es una actitud de infravalorar mi persona, pues, mi especie es el diamante, y mis hijos lo llevan tatuado.
 Has cortado la comunicación, y sabes que es una tortura  para el animal que mora dentro de mi cuerpo humano...
Y ahora, borracha de noche en Cabañal, perdida gata vieja, pululando entre contenedores y semáforos miopes. Observando cabinas que igual que molinos quijotescos se transforman en fulanas que me incitan al pecado de tocar sus pezones para llamarte a esta deshora, notando la humedad de la Malvarrosa y el hueco de un estómago hambriento de respuesta.
 Te hubiese llamado por teléfono mil veces, pero mi sensatez me lleva a un andén destartalado, con huecos de túnel, entre lombrices mecánicas. 

 En ningún momento pensé en lanzarme a la vía, porque si he de morir de amor será a pié de guerra para muchas personas: mujeres, niños, ancianos, animales.
 Mi universalidad poética me impide morir por un solo hombre.

 Sabes nunca entendí que si entre nosotros hubiese sólo amistad, por qué ni siquiera podía escribir en el muro de tu Facebook. Nunca, lo entendí dentro del mismo idioma de la RAE si no era nada, qué cuando tuviste pareja oficial fuiste más mío que nunca, y esa belleza compartida a tres bandas, fue la época más dichosa de mi vida, más que la última donde eres de todas y todas no son de ti.
 Por eso no me enervaba en aquel período, cuando las zapatillas femeninas de casa de otra mujer, eran un saludo de entrada a un coto con dueña. Porque ella te hizo feliz, y yo deseo tu felicidad.
 Pero nosotros somos monos de feria, nos gusta la dificultad, porque de niños aprendimos a luchar con monstruos que llevaban nuestra propia sangre, desde la isla de niña violada y cuerpo lleno de golpes, escuché tu aullido, la ducha que limpiaba la sorna, la sarna, el rechazo, la purga como yo vi la mía penetrar sobre mis piernas forzadas en rotura, en intentos de suicidio y autodestrucción, también me estigmatizaron en demonio cuando era sacra.
 Fui una mal querida, ansiosa de aprender de ti, todos los ecosistemas, y en ese aula, me enamoré de ti perdida y encontrada, me enseñaste la aurora boreal, el sexo, el poema, el amor de los animales, el masaje, el incienso, el poder de la risa irónica, el abrazo, la mirada muda y esa parte que vive escondida como un cachorro abandonado, recuerdo cómo lo expresabas: Un día me abandonaron en la carretera, los gatos están nerviosos porque tienen miedo al abandono como todos...
 YO NUNCA LO HUBIESE HECHO.
 Convertiste mi vivienda en un clon de tu vida, gatos, bueno uno más que tú, el mío, en esa aritmética errónea de que siempre estaba compitiendo contigo.
 Dos gatos más uno y una Roomba, un ufo que rodaba horizontal devorando las epiteliales y cabellos que tanta filia te inducían junto a un fetichismo de reflejo compartido, por eso, te regalé una toalla y una funda nórdica de tono chocolate, pues, es el color de la tierra mojada de la Tramuntana. Y sabía que en ellas otros cuerpos, sombras y pesos, serían nuestros. 

 Siempre me decías que quería casarme, y después de que nuestro lío fuese un río y después un océano, optaste en plan mezquino bombardear mi corazón  con palabrería de manual. Ese acto se lo creerá tu espejo y los espectadores de nuestro vodevil, cuando con tu máquina afeitadora rasuras la vida en un intento de extraer de raíz el pasado, pero servidora no traga.

 Y empezó la hecatombe...No, no quería casarme, ni nunca te hubiese impedido viajar, somos hierba de campo, garabato, estaba dispuesta a una relación de puertas abiertas, no creo en los vínculos cerrados: Sartre y Beauvoir, Rivera y Khalo y tantos otros que hacían de la poesía la métrica de una propiedad sin dueños.

Pero esta carta es una divagación de resaca en cabeza, para qué, si tú no me amas...es hablar por hablar.

 Cuántas veces iba hacia tu casa, como una chiquilla, y esperé que expresaras lo contrario de lo que tus acciones demostraban y dijeras: Luisa, quema tus libros, ven a la montaña donde el rocío crea las más bellas metáforas y escribir la letra con la corteza de pino es volver a nacer, deja que el musgo crezca sobre la piel; escucharás el recital de las hojas en bruma anochecida, contemplarás el sol respirando el aliento del mar fósil que en un ayer vivió en el monte, cultivaremos calabazas y beberemos agua de lluvia; vive en mí como yo viviré en ti.

 (Por ello, cuando muera deseo ser incinerada y que mi cuerpo sea esparcido por  Lluc, el mar Mediterráneo y  Espadán)

Lo hubiese dejado todo, por ti, te hubiese seguido hasta los inviernos, mas ante la evidencia de tu rechazo, me acercaba a lo que más odiabas, el espectáculo, la vorágine, el aplauso, lo rancio.


Hubiera desnudado el alma.

Y hubiese sido sólo para ti.

Maldito sueño de Dalí, ahora, que me has echado de tu existencia,

Pero, tú no me amas, y todo ésto, es la verborrea de una ida inventa-cuentos en un tren sentada. 

Me he caído de una silla, y al levantarme, ya no estás, tú, tú, tú.
Fin.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Gillete de Venus.

Cómo explicarte mientras rasuro mis piernas,
el hueco de mis ingles, el pubis,
y elimino esta maleza crecida
mientras el agua se lleva a rastras
la comidilla de pelos irregulares
y una baba blanca de jabón de coco.

Que un día tomando café sola
mirando a una pareja que entre arrumacos 
profanaban la mirada
de los que siempre andamos
en la cuerda floja.

Que no iba a morir contigo,
que la tierra me empuja
hacia otro hemisferio
igual que el humo infecto
del rastrojo en primavera.

Tú, que eres el camino naciente
de cada pasada de esta gillete
azul y de doble hoja
que intenta exterminar
el pétalo epitelial de tu cuerpo unido al mío.

Nunca sabré la cobardía,
el amplificador 
de órganos expuestos
a los cuervos, sin corazón,
de que no amabas pero los ojos, tu sexo,
aquella mirada tropezando con la mía
cuando tú te creías que no te observaba;
escribía poemas
que acababan en el inodoro
de una mema de salón de belleza
que lo hubiese abandonado todo por ti.

Mi manos que han abrigado tus pies.
Mi lengua que sació tu boca.
Mis oídos que han escuchado el trueno
naciente de tu tórax.
Mis horas, y pasos lineales a la guillotina.

Y la verdad
única e intangible
de un ventilador de techo 
ventaja deshechable
del usar y tirar.







miércoles, 4 de noviembre de 2015

Arrancar del corazón.

Me gusta
el olor
de la bergamota
ingrediente inconcluso de aroma aditivo
en la loción después de la sesión depilatoria.
La bergamota 
que acaricia en su paseo 
sobre mis piernas
los poros de aberturas bucales.

Cuando la banda Veet
de tonos topacios
me extrajo de raíz 
la melancolía,
y expuesta, azafrán vestido 
de luto, prensa ramificada de hierba,
antenas endebles que formaron parte de mis adentros
y ahora despegados van a parar
al cubo de la basura.

La adhiero con pericia,
espero unos segundos y "zas",
queda la tierra segada.
que reverbera
frases que estiradas de un cabo
no son más que vulgar vello,
que juntas fueron un todo.

Por eso 
la bergamota
y su olor
me gusta.

En esta sesión de arranque
de estética, y del corazón
me acuerdo de ti
y los besos que no existieron.