domingo, 30 de agosto de 2015

Rigor mortis.

I

Una niebla de humo de tabaco,
emana la peor turbulencia
para la mujer avioneta
que se estrella cada vez
que regresa al hangar de los muertos.

II

No soporta el puesto interino,
ser la contratada por las circunstancias excepcionales
en esta cloaca
plagada 
de las fotos-cebras,
de los fantasmas que recorren los pasillos,
gentío, que construye un descampado
con vigas de huesos de elefantes,
y que nunca terminará de pudrirse
en la esquela de un periódico.

Morar aquí.

Muerte súbita.

III

No me gusta
ser fumadora pasiva
y que mi garganta se inflame
del llanto
que nunca de niña
vino a mi encuentro.

IV

Porque anciana
una no se hace con las canas de las manos.

Nacer vieja, como una momia compacta,
cuando la sorprende liar con papel
un cigarrillo
y la casa apesta a dalia.

Por muchas flores que lance
nunca dejará de criar cadáveres.

Y en la bienvenida nicotina
hazte santa
con rigor perenne de hoja procesada.

Hazte poderosa
y aguanta, una luna con metástasis más,
soporta estos alambres que estiran la piel hacia el inodoro,
no vomites,
aguanta la respiración
aquí sobra la ceniza 
después de fumada
y la que escribe este poema 
de cajetilla y osario.

jueves, 27 de agosto de 2015

&Londo-niar.

En esta ciudad, llueve,
la gente amable
con mi persona
se agradece, pero,
no entiendo
ese rechazo hacia la línea recta.

Llueve, llueve.
Más lluvia.

Ignoran
que entre dos puntos 
el camino se abrevia.

Llueve, y no para de llover.

Laberintos para el bus,
para el control de seguridad,
para acceder al aparcamiento.

En esta isla carretera más corta
entre dos mundos
es la libra esterlina.

Llueve.

As de corazones.

El problema de enamorarse
de un espíritu libre,
es el libre, lo otro es indomesticable, 
libre viene 
de libro,
de librar batallas,
de días festivos marcados
a fuego en el calendario.

Me dejo "colocar"  por ti,
tienes cada una de las facturas físicas,
pero, mi orgasmo
sólo acontecerá
si dejas el bramido
del folleteo
y empiezas 
a barajar una partida
de cartas
digna de las Vegas
donde se juegue por amor.

Lo siento, padezco el síndrome
de la sirenita.

Pacto de silencio.

La telepatía del poema
leído en las redes sociales
fotometría arcaica de las sumisas
y los encarcelados
arañando los muros
para escribir, dibujar, sentir
el pacto bilateral
de la frígida cuando he sabido
que tu cuerpo ha aterrizado
en otra ciudad.

Debes comprender que llevo 
la cartilla del paro de Frida.

!Somos viajeros¡

Hay que quitarse las máscaras,
el envoltorio de la moralidad
con un hombre de tu ralea.

Nunca me ha molestado.
Ya sabes, pues, que mi cuerpo vara
en otros muelles
silenciosamente.

Y no comentar
por respeto
nada
al respecto.


No hay fusiones ni infusiones.


La telegrafía del poema,
la puedo laurear, pero
te gustan tanto las plazas
como a mí, las tres rotondas de azúcar en el café.

A través de los poros

de cada una de las glucosas ilusorias.
Mutado insecto transitable
que con parsimonia
va envolviendo
a la presa con hilo de sedal
creando el capullo
a tu insana apicultura,
haciendo una colonia enmarañada
de árbol
con el fruto de las ninfas.

Acaso,

no sabías que la mariposa,
es la asesina de las flores.

Salida de emergencias.

Hoy te pido un deseo
entre verde y lila,
tal vez como la lavanda de las medianas 
de los jardines municipales,
donde con el piar de los gorriones obesos,
los niños son los columpios
y los toboganes
no conducen más que 
a la grava,
a la g r a v a.

Aquí, no existe puerta trasera.

Ricky Vikingo.

I

Rindo homenaje,
levanto la copa
por cada una de sus
conquistas,

cortadas por la misma guillotina.

Ya no sé si
éramos así,
o él,
nos ha convertido en compota
de Valquirias.

II

Recuerdo mi negación,
no deseaba
pertenecer a la sombra de su alón, no quería,
me enfurecía rabiosa,
chillaba entre las coles,
rompía vajillas,
pinté calaveras
por las calles sin alumbrado.

Recuerdo como a una hora,
que no consigo recordar cual,
decidí subir 
a la nave.

¡Una más!

Qué lástima de intelecto,
tú que eres, dama de piedra,
del poder que sean ellos
los circuncidados.

El sarpullido del amor.

I

Tu boca, dragón de agua,
siempre con la fluidez gélida
y la melaza de tu lengua, exento azúcar en tu despensa vetada.

II

Nunca he entendido,
esa manera de dar 
la espalda,
de despreciar mi presencia
en las gradas
de los circos romanos.

De negar
mi existencia
d
e

b
r
a
g
u
e
t
a.

Bitacora de Londres: Vuelo

I

A mi lado izquierdo
dentro de la ballena de una línea aérea;
un matrimonio mal avenido,
de esos que aparentan ser felices,
con su camisa impoluta,
con los zapatos de ante sin mácula.

Españoles que pretendían
ser anglosajones
en su estupidez de viajar
con los brazos cruzados.

Había tan poco sexo en su posado
que apenas un roce
antes del despegue.

Tanta soez, me recordaba
a un plato de macarrones sin salsa.

El no arder lo que somos.

II

Sobre sus rodillas yacían dos libros
y ninguna rosa;
parecían los Amantes de Teruel (Y no acabo la rima).

Ella, Gabriel Márquez,
con sus cien años de soledad marital.
Él, Vargas Llosa,
fiel lector a pesar que a la vejez Ébola
se haya letrado rosáceo.

Si fuese ella, 
como fui yo esposa
de similar estrago,
al bajar la escalera
solicitaba 
la disolución.




Punto de partida: Valencia.

I

La terminal 
empieza a desahuciarse
del verano,

con sillas vacías que esperan.

II

En el aeropuerto
el móvil conoce la egolatría
de todos los enchufes

disponibles.

viernes, 21 de agosto de 2015

Dorada Day y su decadente vida de single.

En cuestión de citas, estoy apañada...En dos años (sin contar los encuentros con colegas, los cuales veo como a hermanos, y que cualquier lascivia supondría incesto) ; dos citas.

Bueno las que encabezan los poemas, esas frases famosas de eruditos, poetas o filósofos,
de esas tengo más, pero no cuentan.

Primera cita:

La primera fue en septiembre del 1989, él quedó conmigo por temas literarios, pero,
pronto pude ver como le asomaban las orejas de la licántropía
Era un remilgado a la enésima potencia. Se proclamaba chamán y salvador del mundo, metido en gestas hipotéticas.

-Yo, ego sum, POETA.

Definición de poeta:
(Del lat. poēta, y este del gr. ποιητής).
1. com. Persona que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas.

2. com. Persona que escribe obras poéticas.

 Según él era famoso, supongo que en su comunidad de vecinos; la verdad acudí resignada en mi intento por superar el amor de mi vida. En esa surrealista situación echaba callo e iba dando oportunidades que terminaban como un cohete sin mecha.

 Después de soltar el rollo que curaba con las manos, viejo truco para que te soben descaradamente, me negué en rotundo a cualquier tipo de tocamiento, aunque fuera para quitar la mala leche que se me estaba poniendo.

 Con su power mental se bebía un cubata y se fumaba una cajetilla como si fuese el instructor de una barraca caliqueña y alucinando ante tal impostor, empecé a bostezar en plan diabética acelerada.

La cita se fue a derroteros versados, sobre todo cuando lanzó su libro y casi me saca un ojo. Escuchándose a sí mismo espetó:

 -Lee mis poemas, ya que te he dado el honor de que me presentes mi libro, lee,lee, lee.
 Necesito escuchar como recitas. No puedo arriesgarme a que me salga gallina el gallo, y no estés a la altura de mi obra.

Creo...que una diarrea en mis bragas, no hubiese apestado tanto.

 No sabía si pellizcarme ante tal improperio vanidoso o mardarlo a buscar amanitas por el monte con sus discípulas.

Entre tanto, seria como una patata no articulaba palabra y por supuesto no iba ni a presentar, ni a gritar su rima, ni nada parecido a la quinta entrega de Recluyo Balboa.

Recuerdo, que me levanté dulce y sonriente y le dije:

  -Mira tengo mucho sueño, me acaba de picar un mosquito tigre y debo ir a urgencias.

 Luego con una amiga de copas encima de mis tacones naranjas, nos fuimos lejos de esa versión española de la matanza de Tejas, y lo dejé allí, entre sus rosas y sus geranios, con un imperativo que me salió del alma.

 -Qué te den.

 Estuvo varios días mandado mensajes del tipo: tu pelo al viento, tu piel de melocotón y varias frases de canciones de Enrique Iglesias; hasta que se dio por vencido y vio que con esta gallina no hacía caldo.

 Después de esa noche, tuve más motivos para caer de nuevo en el mortífero río Muso.
 Se me quitaron las ganas de enamorarme en un pan de meses y regresé con más fuerza que nunca a las arenas movedizas de la perdición, de lo único que me inyecta a mis vísceras la adrenalina: La Pasión Valenciana, por no decir, Turca...




jueves, 20 de agosto de 2015

Código de supervivencia o survival codice.

                                               
                                                                                                     No soy la geisha de nadie.

1.


La luchadora pugna

la espada.
¿Acaso no conoce
el arma de una sonrisa ?

2.


Aparentar sumisa

como un tigre dormido,
observar entre las matas
y sólo atacar
en legítima defensa.

3.


Se convertía en un centauro.


Era yo la parte humana

que a horcajadas montaba a la bestia.

4.


Amazona cabalgando

en una senda extraviada.

5.


Los guerreros

no descansan,

de estandarte un libro

con acuarelas.

Y escribimos en la papiroflexia

de la luz,
de la noche,
de la vida

hasta la muerte.


6.


Si percibo que este Samurai hembra

desfallece por un sentimiento,
igual que la mordida de una cobra,
amarro el puñal
y hago una hendidura a mi corazón soldado
com la letra "V" de la victoria.

7.


Añoro el combate,

la tierra salvada del enemigo,
las historias de piratas
en ánforas bajo el agua.

Añoro Espronceda, ser libre.


8.


Puedo detener un radio de mi existencia

y con conjuros liberarme de la harpía;
pero, ser vasalla, de un reino sin monarca, deprime a cualquiera.

¿Por qué?

Porque no soy la geisha 
de nada.

Yo.


Me enfrenté 

a la locura.

Y vencí.


9.


Tal vez en esta piel nítida

de pecas, se haya
sumergida la cartografía
de un yacuza.

El tatuaje

que a tras luz
es el sinónimo
de la venganza.

10.


Puedo llorar las suficiente balas.


Y no me avergüenzo de la verdad.


Late en mí un fantasma que respira.


11.


No soy la geisha de ningún terrateniente.


Codo a codo

luché
con mis hermanos-parejas.

En la misma recta

del acantilado.

Cubriendo la espalda

y en un acto de lealtad
me puse delante del viento
para que ellos no enfermaran.

¿Cuántas veces he renacido?


12.


El clavo

siente atracción 
por un imán.

13.


La gravedad

nos empuja al suelo
y con la fuerza
nos levantamos.

14.


La energía electromagnética 

es un enamoramiento de las piedras.

Metal insulso

que te pegas
como una concha
a la tortuga.

Vaina y cuerpo.


15.


El poder de los astros

que heredan algunas personas.

Y la peor Furia.

La plaga.
El llanto del niño abandonado.
El azote en los labios
llorando sangre.

16.


Necesito libertad.

Ser libre.

No soy la geisha

del círculo polar
con este amor
que consume
como el peor de los titanes.

17.


Mi herramienta con las alas recortadas:


No rendirse.

Y sentir.
Y leer.
Y mesurar
el alma inmortal.

Las guerreras

y sus causas
para escapar de la obscuridad
del cerezo en la madrugada.

Soy mi ama y señora.




























miércoles, 19 de agosto de 2015

El mar montañoso.

Qué tiene
o no tiene
o demasiado tiene
que se detiene.

Nunca sé 
la razón de sus acciones,
calla cuando debe parlamentar,
y me acaricia
en el justo momento
de que voy a morder
con la indiferencia.

En este juego de rol,
entiendo pocas ninfas
aunque los dos seamos del mismo idioma.

Un día, preguntó:

-Me tienes miedo.

Y mentí.

Sí, le tengo miedo, temo convertirme en un fósil
dentro de una cueva salina.porque cuando le miro:
las libélulas se guarecen en parajes remotos,
el chorro cae
como de una jarra volcada en una alianza prematrimonial 
en cataratas 
de agua bendita.

Observo los árboles, el musgo, 
la tierra fermentada por las lombrices
Veo, en usted, la montaña.
y yo 
soy 
el mar.

Sí, padezco el vértigo ámbar,
te tengo miedo
y tú los sabes.

Cenar plutonio.

Incalculable la belleza en el extermino de la luz,
al contemplar
las caracolas como flores ramos de sabana.

Deambular por la avenida,
y dos cuerpos adolescentes
que se besan,
abrazando la soltura cordel de sus miembros.

La fugacidad de la hoja en la tempestad;
la incertidumbre del mosquito
cuando quiere atravesar el cristal de un coche
y estampa su vida raquítica
con la sangre humana.

El pájaro desconcertado
desplomándose contra la acera;
acaso, en la destrucción no existe borrachera,
no arrecia como un caleidoscopio éste,
de poetas suicidas en la lectura de cada verso,
que se encienden y se carbonizan
arrojando desde su boca arquitectónica
la lava incontenible.

Vivamos, pues, sin temores
el movimiento de los continentes.
El insecto de procreación, el verde esputo ante la rabia del huracán,
la juventud efímera
y tantas armas de destrucción misiva
que metemos a pies puntillas en calzadores, galápagos de redes.
de la grima palabra poetisa.

Todo empieza en consonante
y muere en vocal.

Tentáculos.

Qué le ocurre a una sirena
cuando descubre sus extremidades.
Qué siente...
y en esa encrucijada de tobillos y rodillas
tiene miedo
de la salamandra, del vuelo del búho tras el espejo,
pero, sabe que en ese faro
empieza el camino.

Podemos censar las salamandras expuestas
como estrellas pegadas en los muros,
de las pupilas dilatadas
con que bajo la colina,
igual que una guinda sumergida en veneno,
aún con las rótulas temblando,
del olor de él en mi manos
que exigen guardarse con los guantes de la cordura,
pero el infierno tiene pasaje de vuelta,
es una muerte azucarada;
me entrego como si lanzase una carcasa por el acantilado
y las olas rabiosas gritaran calcáreas: Le amo, le amo, le amo.

Y así concibe la mujer que descubre
las debilidades del Parnaso,
el chocolate de una tarta nupcial
en la droga más dura, la piedra más adorable de la Isla de Pascua,
anillada a mi biosfera, a mi piel de trapo-polilla
una vez que he huido
despavorida del olor de la muerte,
de la gruta obscena que es ser 
prisionera de su cráneo.

Pobre sirena sin voz.

martes, 18 de agosto de 2015

La oda de las malvas dormidas o el juramento de Iseo.

I

Podré arder
reencarnada en una astilla 
y que el fuego plagie al incendio
de esta llama
que al cerebro llega
para quemar
la fotografía,
la película de tu cuerpo
enzarzado
con el mío.

Antes veneno.

Que volver a volar sobre tu tumba
del hombre comedido.

II

Antes azufre,
que volver a explorar
las tundras,
beber de las marismas encostradas
de recuerdos
por la sequía de la piedad.

Qué bien se le da, administrar con un cuentagotas
la sal-vía-crucial.
que bien dosificada
mata con la mandrágora.


III

Antes gasolina,
polonio, 
mercurio fragmentado que escupe su boca.

Se marchan
los soldados sin armas a la guerra,
tenemos agua y no hay vaso,
para beber como un animal
de la charca.

Veneno.

IV

Porque es gentilicio de un pueblo inexistente,
la falsilla de los reglones torcidos,
las líneas eléctricas que amputan
a los pájaros.

Plomo.
En cada zapato
y nadar.

Para morir lúdico
en este barco de vapor
por el río Mississipi de pociones,
canto negro bajo sus aguas.

Deja libre a la sumisión.
Deja morir la esperanza
de tu semen cicuta.

V

Y volví a creer en el atuendo
del nómada mal adherido
prendiendo con una mecha
todo el maletero
de una mujer auto: Sirva usted mismo.

Veneno, le diré: NO.

Y catará su conjunción propia.

VI

Pruebe su mordedura,
sorba la sangre de la pústula
y notará
como se diluye la tinta
por los pasadizos del corazón.

Atmósfera de planeta sin vida.

El karma 
llegará con las g o l o n d r i n a s.



lunes, 17 de agosto de 2015

Algún día me perdonarás.

Apreciados esponsales:

Reconozco que no he sido vuestro plan previsto;

que no ha habido silla para mi descanso
ni mesa que sostuviera el plato eterno.

Él tirano, frente a mi vientre nube,

henchido por su semilla,
ya acordaba el preludio
de otro embarazo, igual que una luna
que arrastra más muertos a la orilla.

Los días en que sentada en el sofá

mi cuerpo como una flor mustia
escuchaba los ecos,
y sin fuerza, apenas, se movía el molinillo 
de mi sed
incapaz de apagar una cerilla.

Recuerdo como me vestían, la dictadura de la hiel

dibujando mapas en mi cara.

La soledad de la mesa.

La soledad de una silla.

Y ahora ante la comitiva

en moción de censura.

¿Entendéis todas las palabras que callé?


Que tal vez me casé hastiada,

que los juncos nacían atravesando la matriz,
qué tú querías
en pacto matrimonial
una mesa, una silla, un mueble.

Y yo solamente

tenía la llama incombustible
del fósforo
que paría poemas.

Volver a nacer.

Ha sucedido el tiempo suficiente
para expresar que empiezo a experimentar la libertad de la cloaca.


Una década casi fue
los años enquistada en un sótano 
que me hicieron sentir una rata.

Una rata, que aún añora la jaula,
la cáscara de la pipa,
la rueda de Sísifo,
que esconde la fotofobia 
tras unos cristales polarizados;
que todavía en su coro interno escucha 
el martillo de la dignidad y del trabajo;
pero en ese redil ,más que eso,
moría la retina.

Volver a sentir los sábados, el cielo ya no es
una lámina de fiesta
ni el rebaño amplificado movido por las onomásticas 
de los féretros en patrones de ancla.

Empiezo a parir la anarquía de la huida de la fábrica,
de la respiración fuera del aire acondicionado,
con esta rata gestada que aumenta de tamaño,
que crece desde la complaciente de tacón y mechas,
hasta la autónoma de pagos trimestrales;
crece, crece, rata salvaje,
desbocada por la calles, detrás de los contenedores
perdida de tantos caminos 
te sientes artista, joder, 
ya notas la lluvia,
el tufo de la tierra, el tatuaje de la página escrita,
la liberación de la cadena presupuestaria,
la maleza nace entre tus axilas, mujer,
y tu sexo madura las garras que se afilan 
en la rata con la sombra de un elefante,
marca rata, mamífera del combate de la sociedad en desuso.

Rata hembra,
Rata artista,

ya es la hora del club de los poetas muertos.



sábado, 15 de agosto de 2015

2001: A Space Odyssey.

l

La materia inorgánica
forma parte de nuestro entorno
trastocados caracoles nos metemos en autos,
veneramos las formas humanas
dentro del plástico y el vidrio.

La materia inorgánica:
en la silicona de nuestros pechos,
en el titanio de la cadera, diu o lentes de contacto que embuda
al perímetro, o,
el implante de nylon para que no vean lo calvo
que te has vuelto por el a.d.n. de tu madre.

II

Nosotros queremos 
trasformarnos en máquinas
para no envejecer nunca.

Las muestras de afecto
forman parte del instinto primario de los seres,
así que...da caricias que sepan a pétalos,
y no a la materia inorgánica:
en el salvaslip que flota en la playa,
en la colilla pirómana del bosque,
en la botella de pvc del jardín botánico,
en toda esta jauría metida en los ríos.

Paremos de joder al ecosistema
con nuestro sueños fustrados
de inmortalidad.

Individuo y colectivo.

I

Soy una isla
y no me importa afirmarlo.

II

Levanta la mano.
Levanta la mano.
Levanta la mano.
Levanta la mano.
Levanta la mano.
Levanta la mano.
Levanta la mano.
Levanta la mano.

¿Es el pueblo mudo
un bosque inanimado?

Espacios.

Este puñado de tierra
lleno de semillas,
estas ramas en forma de extremidades,
de emboscada:
como,
duermo,
bebo,
despierto.

Este campo de pellejos
que tose ante la invasión,
pintada en homenaje a las cíclicas festividades;
nosotros, cobijados páramos en las cuatro estaciones.

El desierto silencioso avanza...
Qué puede hacer esta piel con movimiento,
esta carcasa de escarabajo llamada mujer humana,
más que volver a la arcilla y volar.