domingo, 2 de agosto de 2015

Réquiem a la galaxia Sam-sung.

Eres mi compañero infatigable
como mucha otra gente eres,
pero, es la hora de tu partida
igual que el escudero con su pantalla resquebrajada,
muy a mi pesar,
debes emprender el silencio del reciclaje
porque acabo de adquirir uno
de última generación.

Pequeño móvil
paralítico,
roto,
tuerto,
desequilibrado de tapa amarilla yema
haciendo pedorretas a Molière,
que la amistad te miraba
cual miserable de la función fueras,
porque vivimos en un cuento
que no cotiza la calidad humana
más que en la mesura de su celular,
que si es el más caro, ligero, moderno, chip...,
descaro de la necesidad de ultratumba
para hablar con la distancia.

La formicidae mide la hombría,
el estatus, la inteligencia; en un rectángulo funerario
donde el tamaño si importa
que nos hace creer, sentir, deponer, que somos reyes,
dioses olímpicos de la comunicación.

Teléfono tísico
con la sarna de cien golpes contra el suelo
en mi infidelidad adyacente
guardas relicario las fotos,
los números de los sueños y del infierno,
capullo tecnológico de un jardín cableado,
ya es la hora de tu réquiem,
la hora del dormir,
del regreso a la mina de coltán
cuando fuiste extraído por las manos de un niño.

Porque ahora los niños pares-sueños e infierno,
moda, drogas y cielo chino:.Zhè shì wèilái de háizimen


La galaxia Sam-sung eclosiona
y los niños
paren 
a los mayores.

2 comentarios:

  1. Como siempre tus obras me dejan "descolocado" dentro de mi "realismo existencial", atrapado por tus surrealistas letras que tanto me atraen.
    felicitaciones.
    Abrazo.
    (hay que ver lo que da de si un simple teléfono móvil, jejeje)

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  2. La caja de Pandora, diría yo...Gracias Jota a Jota, un abrazo y cuida la salud!!!!

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