lunes, 13 de abril de 2015

Exit.

Mi mayor triunfo hubiese sido, que tú me quisieras.

II

Por favor, no me alejéis de la sombra del cerezo
con la espalda escuadra a la corteza,
quiero vivir en el territorio exacto de su sombra
con el coxis clavado en la tierra húmeda
esperando la fertilidad de marzo.

Mi triunfo, un amor
de vasos de agua,
sencillo como alpargatas de labriego.

Hubiese sido.
Que tú me quisieras.

No me llevéis a la vorágine,
agua con vasos
es lo único que os pido.

Como un esqueje de invernadero
rodeada de libros 
bajo ramas que florecen uñeros
con la brisa de todas las puertas que he cerrado.


Oler tan bien la página
en este lado de la biblioteca
sarpullido por el pétalo confite.

Cerezos en flor.
Aguardando que llegue
el triunfo.
Sin soldados.
Ni bombas.

Que tú me quisieras.














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