jueves, 22 de enero de 2015

Reflexiòn sobre el vaporetto.

I
Cuanta ingratitud
en la paradoja de tanta frialdad
y pan de oro.

II
El Carnaval prosigue
desde hace varias crisis.
Estoy pasmada, y aprecio
con cierta acritud el valor humano.
¿Qué nos está ocurriendo?
Somos delfines.
Somos cuentos de niños, por cada segundo que pierde
un ser en una foto.

¿Lo has contabilizado?

La gente adora los visores,
idolatra su propia imagen,
es la era de la egolatría
no tan lejana al hombre
que quiso ser la imagen y semejanza
de una divinidad.

Sobre madera.

La religión de las masas
será la nueva tecnología.





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