lunes, 15 de diciembre de 2014

Objetor de conciencias

¿Parece espumillón, verdad?

Puso una estrella dentro de la boca
y en cada lóbulo
dos figuras colgantes.

Engarzadas dos bolas navideñas
entre los dedos.

Caminar no puede, pues,
tiene los pies metidos
en un tiesto de poliuretano

¿Qué soy en su vida?
¿Qué ser?
Un objeto decorativo,
un rótulo luminoso,
como la flecha que indica
la huida a la gasolinera.
Todas las luces de las vigas.
Viviendo una falacia
en una inamovible bombilla
que pasa la pelota de la electricidad.

Y los pies, sí,

metidos en la maceta
de sus ojos.

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