viernes, 24 de octubre de 2014

Sisifo de sagitario

De niña siempre fui despistada,
dejaba olvidado los días limpios el paraguas

y las prendas mostraban sin pudor
su dentadura
a la risa de mis anfiteatros acompañantes.

Siempre me enamoraba del monstruo del cuento
y lo perseguía
con un bote de pintura de mostaza.

Le exclamaba:
- ¡No corras!
Quiero pintar franjas ocres,
franjas de verano trigal
en esa panza de devora-niños.

Deseo liberarte de la maldición
y que sea mañana,
cuando despiertes amarillo


y vueles,
vueles Sol, sin miedo.

Descansando de tu huida.

Pero...para eso
debes mutar poema

y vomitar tu orgullo.



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