domingo, 22 de junio de 2014

Octopusy

Un estudio en África tuve,
relación triangular
de alargada sombra
a través del tiempo.

Infinito obelisco abocado.

II

Penélope teje, tricota, crea

redes sociales.

III

En la sala de cine,
Penélope sentada
a la vera
como pináculos de trono
presiden
la coronaria.

Él, él y ella.

Suman tres.

IV

La estela lumínica atraviesa calendarios;
problema aritmético
que seccionó la sonda
que les suministraba alimento.


Sigue creciendo la mancha.

Si encontrara al hombre imperfecto,
ocho, ocho, ocho, ocho,
el cerebro adoquín,
la destreza bricolaje
y la tempestad material del físico.

Si lo hallase
en un solo vaso, en vez de insertar ceros
haciendo cadenas de olores borrachos.

Ay.

Este power desmembrado,
que en mi capacidad de amar
no fortifica vallas metálica.

Si me quiere...,
compartir es de sabios.

V

¿Y si existiera un hombre infinito?

Recuerdo una voz,
lo conocí en un ascensor,
duró cuatro pisos.

Nexo de sexo, seso y domésteco.

Le extraño
en entrañas
por él hubiese sido Una...L.

VI

Comprende amigo escudero,

soy selva,
animal carnívoro,
colmillo con forma.

La proteína atrae
aunque pretendas que maulle.

VII

Soy mujer.

Tigre,
moteada pecosa jaguar
sacerdotisa que precede al sacrificio,
india pájaro,
tren de Transilvania,
brujo medievo,
momia descubierta precolombina,
destete de Borgia,
célula,
polvo cósmico
ya desintegrado.

Soy mujer.
Ninguna necesidad
que lo evites.

VIII

Ocho hache hecho.
Ocho besos.
Ocho ojos.
Ocho pechos,
Ocho esposas.

Ocho collar.
Ocho te quiero.

Así in fini hito.

La malla ferroviaria.

Penélope.














2 comentarios:

  1. Abrigan demasiado los jerseys de ochos en esta época del año.
    Mejor desde luego las labores de ganchillo.

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