jueves, 29 de mayo de 2014

Diversos diversiones conversas

I
Aleja tu vista,
acaso no percibes
que soy gata jugadora con ovillos
hasta despedazarlos.

Y luego vino, eso que le llaman karma,
cuando sucedió la cisne-idea
de tener uno de alambre de trinchera.

No tengo ojos.

II

Un gran logro
subí a la báscula,
voy rompiendo miedos
de esa chica anorexia que llegó a pesar 43 kilos.

El maestro con su arte quiromántico,
leyendo las estrías,
preguntó:


¿Por qué no querías comer Luisa en el pasado?

Ahora, por suerte, como por dos,
por mi espejo y su moldura.

III

El amor, en ocasiones, es una señal wifi
algunos con tal de mantenerla
acaban sentándose en el suelo,
como una alfombrilla de ratón,
gatos que se acercan hasta el límite
exacto
donde la señal no rescinda.

IV

Inmóviles
tuercen la tecnología
y apenas mueven su cuerpo.

Somos eso,
ondas 
a la merced
ida de la meteorología
espacio-tiempo.

V

Te repito,
ni lo intentes,
quédate donde estás,
me he retirado de la ludopatía.

VI

Un día salió el sol
y tuve la falsa sensación que nunca te había conocido.

Era una pesadilla.

VII

Cacerolas, tambores, cascabeles,
platillos.
palillos
palos
y solapas.

No puedo hacer más estruendo,
pronto lloverá desde el ángulo de mi word,
una serenata de palabras,
cuando vi una feuda-caricatura
y su título.

La chica asesina.

Eureka.

No sabía que fueses tan simple.

Vomité un par de sonrisas
mientras traducía varios textos
de tu hipocresía al destierro.

VIII

Olvídate de mí,
soy la novia inmortal del villano.

Vamos...
La chica mala.

Malicia en el país de la maravillas.


1 comentario:

  1. Yo soy muñeco ciego, gordo mayor que el espejo, wifi permanentemente roto de ondas extraviadas, juguete por la amnesia tirado entre cacharros de cocina ignorante de las maravillas y extranjero en mi pais.
    Aún así ahora demostraré que no soy un robot escribiendo un número.

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