jueves, 22 de mayo de 2014

Bitácora de Linares II

Las nubes en manada
a tu encuentro huyen
y cerrada la tormenta
no habla, sólo se escuchó
el rayo (tu nombre)
de otra boca.

En estampida me distancio
entre el grano y verdes
sobre cueros cabelludos. 

Los molinos avispados
saludan a Eolo.

Vira un collar de vagones.

Gente que escucha
sin voz la película,
gente adormecida
en cadencia ferroviaria.

Traqueteo.

A pesar,
de nuestros cambios de vía.

Del hedor
de un retrete
que no entiende
de sexos.

De los cubatas
a cinco euros
y morir más rápida
en viaje.

Porque oler a tren.

Me lleva hasta tu calma.

Linares 21/5 Lluïsa Lladó

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