viernes, 11 de abril de 2014

VOLAR DEL CUBO

Aire.

Ráfagas levantan faldas,
tumban parasoles y se quedan frenados en muros mentales.

Aire,
        aire, aire.
                         Aire.

Se filtra por cerraduras,
por debajo de las puertas
la fuerza fantasmal de una eólica imantación.

Cabellos, ojos semicírculos,
un sombrero voló junto a la parra
verde de aire, aire puerto encallados con barcos fogosos
mecidos con abrupto gesto
de un viento,
huracán lecho que atiende el recado secretario
de la tormenta.
Tifón, jadeo, ciclogénesis: aire acondicionado.

Imperio monzón
arrebatas los ropajes,
me dejas desnuda
a la intemperie
de esta tremenda turbina
que procede de tu sexo.

Hélices afiladas,

trituradora del este molino.

Cada escarcha sur ca del arenal de mis sombras.

Aire, aire, cómo sopla el aire.

Cierro las compuertas de mi mirada,
mi boca hoja se ahoga norte: falta aire.

No pueden sostenerse más
mis menudas manos
estoy horizontal oeste a punto de ser tragada
por el dragón come corazones.

Necesidad combustible
para su fábrica aeroportuaria.    

Por culpa de querer embotellar
los mares de aire
en una bolsa ventisca.

Despedazada ya no hay Levante.

Habité en cielo
y el cielo hábito en mí dentro.


2 comentarios:

  1. Embudo, cubo, tubo... No hay agua, fuego ni aire suficientes para enseñarnos el camino de la huida.
    Abrazos, siempre

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué astuto eres, lo has pillado. El juego de los cuatro elementos y la rima de los tItulos que en efecto estoy pasando una época de incertidumbre y no sé hacia donde escapar...Gracias Amando.

      Eliminar