domingo, 23 de marzo de 2014

MISIÓN DI MISIÓN

I

Amor no correspondido

fuente de poesía.

   II


Me enamoré de un astronauta
con una bola de queso por cabeza.

Lamía mamífera
su casco planetario
pero era inmune a la saliva de las rubias.

Abrazaba su escafandra
pero perpetuo e impasible
su epitelial moraba a tres puertos más oscuros
de mi luz.

De que sirve amanecer astral
si él coexiste acoplado
al cordón umbilical
de la nave Apolo XII.

Soy mundana con una imaginación de galaxias,
donde no existen capitales
y habrá mañanas que notarás un cansancio extra
y tus muñecas contendrán  la marca territorial.

Atado a la esperanza de cámara
viviendo en espacios pequeños
que no me alteran.


Él: viajero del despacio
y yo en una lluvia mete onírica
bombardeando la inmensidad de su ser
protegido por feldespato,
amianto y telas de telón de acero.

Pataleta gravitatoria,
sin atmósfera,
desprovista de las herramientas necesarias,

admito en mi alunización
que no fui más que otro anillo de Saturno
coronando su regia testa,

otra ala de sombrero de copas,
en un vuelva usted mañana

que aquí no sirve en absoluto feudo
poseer un cohete volador.

   III
Los cráteres lunares
de mis senos
están famélicos
testigos de que una vez fueron pozo.

¿Existió agua en Marte?

Mi desnudez a la vista
y la banderilla de otra conquista terráquea
en todo el ombligo
hondeando bandera pirata.

¿Pisó la mujer la luna o fue un montaje?


 IV

A ella.

Siempre he preferido
verla en la playa sumergida.

Es el futuro de los simios.

V

Bella y Bestia.
Alien y Cosmonauta.
Bella y Cosmonauta.
Alien y Bestia.

Hagan sus apuestas.

Un cometa, lo que cometa,
que concibe el universo 
y asume las distancias
no tiene nada lejos ni azul,
porque ni los colores existen

son luminosidad.







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