miércoles, 1 de enero de 2014

NEPAL CUARZO ROSA

I


Yo
ya no
lloro,
solo camino.


II

El periódico se abrió como la puerta
a las corrientes levantinas
en el anuncio
de puño,
de letra,
la reclamación urbana
de necesitar en clasificados
un sherpa

para guía de ventiscas en el casco ciudadense
que me enseñe a distinguir del alud,
beber de una gota,

y aprender sin dedos amputados
por la hipotermia a contar con las estrellas.

Busco sherpa
que no le importe fenecer
en el intento
sobreviviendo 

en tienda de campaña

en medio de la avenida,

escala de corazones terremotos y cumbres,

en la barricada

con gases lacrimógenos
de la Revolución embrionaria
sin pérdida.

III

Se repite como un tango,
una saeta esposada a las farolas sevillanas,
a los mantecados hechos en Lyon
y el jerez en botella de plástico.

Yo te quiero como miga de pan de río,
miga de parque, devorarte como palomo con buche encendido,
te quiero como a mi gato verde de lunares rojos,
mijo de mazorca,
palomitas y miel en los carrillos,
te quiero como amígdalas a su garganta.

Yo te quiero amigo aunque me pretendas como a una estatua de plaza
a la merced de manifestaciones,
callada por la erosión excrementaria
y el humo de los coches,

te quiero aunque quieras congelarme en una griega de edificio,
testigo mudo
de niños de besos pimiento,
huelgas
meniscos rotos y bengalas revoluciones

capitaneadas por un Sherpa.

 IV


Se busca
sherpa que le guste caminar
picos y pendientes,
se paga con una sonrisa.

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