martes, 28 de enero de 2014

EXCESO DE CONFIANZA.

I

Mi visión del mundo es piramidal.


II

Entramos a la caverna Mercadona en pasillos exquisitos por colores:
La zona de la fermentación cal, el panel de los chocolates lumínico...

Estoy tranquila,
paulatinamente Hidra se va achicando hasta quedar en gota azul
pero de eso hablaré otro día.

Mientras adoro los envoltorios cacaos
y tu cateto sólo miras el peso-gramo de las tortitas de arroz,
barritas energéticas,
como pilares de pechos turgentes y fibra endurecida.

Apareció la hipotenusa de un efebo de cabeza rapada,
tus ojos se desviaron
mi boca se alzó a su barbilla
la nuca rebotó en el mentón.

Por qué no abres la compuerta del pantano
y anegas con la evidencia.


III

Proseguimos por el damero,
estoy muy tranquila,
demasiado.

El colmillo perfora tu lóbulo.

Ríes como los envoltorios de los sucedáneos
y te cuelgas como un bijoux de marfil de tu propia oreja.

La frase suena a la impertinencia

¿No cree tanta paz en mi personalidad?

¿Es así,chirrías, cómo besas a los otros?

¿Te gusta jugar?

Nuestro sexo es de cocina precocinada,

carne congelada puesta en un microondas contra natura,

es el hábito de un exceso de confianza

sin monasterio ni clausula posible,

demasiado por tan escasos ingredientes dirían las ofertas,

 los tarros rojos de pigmentos,

los fiambres puestos a tono encima de camas-bandeja.

Jugar nos ha gustado siempre,

somos esos trozos de grasa y tocino

atravesados de buenas intenciones.

Nuestra Troya...

Consiste en pedir de que queremos la tortilla
de champiñones o patatas,

cubrir una necesidad

y poco más
sin a ta du ras.














2 comentarios:

  1. Hay que ver cuánto puede dar de si una visita al mercadona...jeej
    Excelente Lluisa; como siempre...Excelente.
    Un saludo.

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