lunes, 24 de junio de 2013

LA GUERRA DE LA VIA LACTEA

Querido compadre de guerrilla
los días grises
se acercan
a tus ojos

veo nubes
en ellos.
    
   II

No te refugies
en tu trinchera
y encara en el malecón
la vida

dame
tu mano
y enterremos
a los muertos

cruza la línea de fuego
y alerta
a la mina
que yace en sepulcro ajeno

yo camino
sin miedo

vives estatua.

     III

Querido camarada
bebamos
juntos
un último vodka
antes de la batalla

réquiem
por los que vamos
a morir
con las tapas
gastadas.

    IV

Dame la mano
no tengas fobia

que te protegeré
de las granadas
que no son rubíes
sinó balazos
de melancolía.

Sí...

Pronto
se cumplirá
un año
de su partida
y sé
que a música
de mortero
llorarás
balas plateadas
atravesando mi corazón
de soldado
sin apéndice.

Me matas
porque me amas
y sin ti
las cornetas
parecen dibujos
de boli
de aquellos garabatos
dibujados
en un folio.

Soy difícil
de enterrar viva
ya lo sabes.

Y yo
aún respiro.

1 comentario:

  1. una verdadera suerte que aun respires.. así podemos leer tus poemas y palpar en letras esta guerra...

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