sábado, 27 de abril de 2013

DOS MEJOR QUE UNO.

Las cosas sencillas
forman parte
del día.

Tiempo
cronometrado
de nuestra
existencia.

Planchar
la camisa
en la mesa,
beber agua de lluvia
y pelar
naranjas con los dedos.

Por eso me enamoré
de tu sencillez
estrellada,
tierra en tus uñas
y la piel escrita,
por la maleza
al podar el árbol.

De tu sonrisa
complaciente
cuando guardas las monedas
en un tubo de pastillas
y esos rosarios
que parecen manzanas
colgantes
de las ramas.

Te amé viento,
intangible
polinizando
con tus besos
mis poros.

Me gustan las cosas
simples
las paredes blancas
y una flor
en jarrón
de plástico.

Sorber con ruido
la crema caliente
y rascarme la cabeza
en público.

Por eso
me enamoré
perdidamente
de tu lado
sin poder
retener
tu entero.

Tú meditas,
yo grito,
tu autocontrolas,
yo soy impulso,
yo fuego
que respira
oxígeno
y tú
anhídrido
en un solo cuerpo
en vena
cuando hacemos
el amor.

Sencillamente.
                      LLUÏSA lLADÓ

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