domingo, 24 de febrero de 2013

MEMORIA VICENTE CLAUSELL MORALES:ULTIMA ESTACIÓN

Andaba el mes de abril
y las esponjas marinas de tu pecho
padre se secaban.

El coche conducía
y el volante se mareaba
ante unas manos
que habían amado
tanto la tierra
y el cielo.

Las rodillas en "ele",
minúsculas
para tocar el claxón
que pronto añoraría
tu nombre.

Padre ,mis quemaduras
impedían ver
tu incendio.

Y mimado
me arrullabas.

Sentados ambos
con la última primavera,
quise saber el secreto de la vida
del uranio que regeneraba
el sentido de las pequeñas grandes cosas:

-Jorge,recuerda hay cuatro puntos cardinales
que esconde la brújula
de un padre.
Veros reunidos bajo el sauce
los domingos
y observar la hortaliza escrita
en los ojos de mis hijos,
la humareda de una paella materna,
cuatro gotas picantes
en el café
y no olvidarse nunca
que aunque duelan la espuelas,
la cremallera
de dientes de ajo
de esta maleta existencial
es una familia unida.

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