martes, 22 de enero de 2013

LIBIO NO ES LO MISMO QUE LIBIDO

Tarde de melancolía vestida
con traje de luces.

Rejonea con su mantón
de grana
las mariposas espantadas
en un enjambre.

Crecerá la aloe vera
abierta
porque quiere
ser flor.

Cerrará la persiana su cobardía
cuando la cafetera
se sirva caliente
en la boca
de una taza.

Y vendrás al encuentro
derrotado
sin escudo.

Recuerdo tu rostro
como la hoja falta de agua
desembolsabas la compra
y  un suspiro,
habló...
Esa menestra
será devorada
por otro.

Y tú, la colocabas sin orden
en acto de rebeldía.

Recuerda el pacto:
manos arriba
y sin móvil.

Salimos de caza juntos
y deslumbramos
las águilas,
los almendros,
el olivo despeinado
y la tiza
reencarnada
amante.

Lo intentamos:
Escribir el cielo con la luz de un foco.
Dibujar en la arena con un soplete.
Respirar dentro del cubo de la basura.
Y nadar con delfines en el aire.

Nuestro amor,
cariño mío,
es fraternal.

Que hablen la plañideras
y lloren las cebollas
por nosotros.

Tu y yo
lo sabemos.

Las hogueras
se cuecen en otros pucheros.

Así
que sin libido
y con mimosa
escribo
en tus muslos
con mi boli de propaganda:
Gracias compañero.

Al limón
a la lima
le falta un tequila.
                                                  Lluisa lladó.










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